Visiten a PPK

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Las visitas de algunos ex ministros y congresistas del entorno personal y más cercano al ex presidente Pedro Pablo Kuczynski ha sido argumento para que se solicite la revocatoria de su detención domiciliaria y pedir que el ex mandatario sea trasladado a un penal, por presuntamente haber transgredido las reglas de conducta impuestas por el juez.

Cabría preguntarse si estas visitas serían perturbadoras para el desarrollo de la investigación fiscal o si tendrían carácter político, más aún si un listado de visitas no es suficiente prueba para solicitar la variación de una medida judicial ya dictada; tendría que acreditarse de manera fehaciente el carácter político de las conversaciones entre PPK y los visitantes, hecho impregnado de un alto grado de subjetividad, más aún si la detención preliminar no es sinónimo de aislamiento.

Todo este escenario denotaría un trasfondo más allá de lo procesal y se podría interpretar como un caso de cierta exigencia política como respuesta a la renuncia de ciertas figuras políticas a la bancada oficialista, justamente un día antes de la votación para la conformación de comisiones.

Es innegable que esta renuncia puso en apuros al gobierno y parece ser que todo esto sería una maniobra de represalia, un burdo juego de ajedrez político donde se advierte claramente que el Ejecutivo tendría ciertas exigencias; los fiscales pueden estar haciendo su trabajo pero se percibe un cierto trasfondo político en este pedido que extrañamente coincide con el escenario que se dio en el parlamento.

Finalmente, es importante no perder la objetividad en el análisis de las cosas y mantener el sentido común. El ex presidente Kuczynski es un hombre de 81 años, con la salud resquebrajada y que está asistido por el principio de la presunción de inocencia; la decisión del poder judicial debería ser equilibrada y mantener su arresto domiciliario durante la investigación, rechazando pedidos para adoptar medidas que no estarán técnicamente fundamentadas más allá de una relación de visitas que, como repito, cae en la subjetividad. Hasta la próxima semana.

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