Cuando empezó todo, no tenía ni idea de las miles de historias que empezaría a coleccionar.

He conocido personas maravillosas, he visitado países increíbles, he intercambiado culturas, he vivido mi sueño.

Cada día ha sido diferente, cada día aprendo algo nuevo.

Cuando empezó todo, tenía mucho miedo del que dirán, me tomaban horas poder dormir pensando en que tal vez desperdiciaba el tiempo y que nunca iba a lograr nada.

Mis amigos se alejaron, mi rutina diaria cambio por completo.

Sabía que algo iba a suceder. Tenía mucho miedo, incluso hoy también lo tengo.

Pero es ese tipo de miedo que te hace sentir vivo, que te hace querer quemarte con tal de saber que se siente.

Ese miedo que todos los días me hace continuar y a no mirar atrás; aunque a veces lo hago para recordar porque debo seguir hacia adelante.

Es difícil caminar en una pista llena de piedras, pero más difícil es quedarse sentado a esperar que alguien las saque.

Facebook Commentarios