Un artículo científico, publicado recientemente en el Journal of Clinical Orthopaedics and Trauma, describe el tratamiento de dos jóvenes atletas, de 16 y 17 años, con osteocondritis disecante de rodilla, utilizando una terapia celular innovadora.

células madres

El producto de terapia celular aplicado, denominado CARTISTEM, fue desarrollado por la empresa de biotecnología surcoreana MEDIPOST y aprobado para su uso por la autoridad reguladora competente surcoreana desde enero de 2012, y está compuesto por células madre mesenquimales obtenidas de sangre de cordón umbilical.

Durante una intervención quirúrgica, las células madre se inyectaron en el lugar de la lesión, dando lugar a la regeneración del cartílago, que posteriormente resultó tener características similares a las del cartílago original.

Esta es una de las principales ventajas del uso de esta técnica, ya que, aunque otras soluciones también promueven la regeneración del cartílago, crean un tejido característicamente más fibroso y de menor calidad.

En cuanto a la recuperación, los jóvenes iniciaron fisioterapia cuatro días después de la intervención, comenzaron a realizar ejercicio físico de baja intensidad seis meses después y, al cabo de un año, pudieron volver a practicar su modalidad de elección.

En ambos casos, la puntuación del índice de evaluación de la función de la rodilla, que va de cero a 100 (cuanto mayor es la puntuación, mayor es el grado de función de la rodilla comunicado por el paciente) aumentó de aproximadamente 20 (función comprometida) antes del tratamiento a cerca de 100 (recuperación completa de la función) dos años después del tratamiento.

De forma similar, en una escala de dolor de cero a 10 (donde cero significa sin dolor y 10 máximo de dolor), uno de los jóvenes clasificó su dolor de rodilla como 10 antes del tratamiento y mejoró significativamente a 1, 1 año después del tratamiento, y a cero después del segundo año.

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En el segundo caso se observó una mejora similar, con la clasificación inicial de seis a cero, medio año después del procedimiento, que se mantuvo hasta el final del segundo año de seguimiento.

Según los autores, estos son los primeros casos publicados del tratamiento de la osteocondritis disecante juvenil con células madre mesenquimales derivadas de sangre de cordón umbilical y que, teniendo en cuenta los resultados obtenidos, podrían considerarse como una opción terapéutica para esta enfermedad.

La osteocondritis disecante de la rodilla ocurre cuando el hueso se degrada por debajo del cartílago de la rodilla, lo que suele afectar también a este cartílago.

El síntoma principal es dolor articular y, si no se trata, se produce una aparición temprana de artrosis asociada con dolor e incapacidad crónicos. Por lo general, se desconoce el origen de la enfermedad y puede deberse, por ejemplo, a un traumatismo.

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