De que la cocina peruana es sabrosa nadie duda. Extranjeros se deleitan con los platos típicos de nuestra gastronomía, ganando en buena medida de su sabor gracias a los excesos en la confección.

Sal, azúcar y grasas tienden a ser compañeros de todas las horas, perjudicando la salud. Hay, sin embargo, los sustitutos que, entrando en el campo, no hacen mala figura y son más saludables.

Pero vamos por partes. “Consumimos bastante más grasa de la que deberíamos. Está previsto en la rueda de los alimentos el consumo diario de 1 a 3 porciones, lo que equivale a alrededor de un 2% de nuestro día alimentaria”, advierte la nutricionista Rita Silva.

Después, “también es importante saber diferenciar los tipos de grasa, ya que la de origen animal es más saturada, la menos saludable y tiene más facilidad que quedará depositada en nuestras arterias”.

De este modo, la nutricionista pone el aceite de oliva en la parte superior de las alternativas más saludables. “Es una grasa estable, incluso a altas temperaturas no se modifica la calidad. Es la mejor opción para cocinar y condimentar los alimentos.” Ya que el consumo de azúcar en exceso es el problema “más evidente”, ya que la población portuguesa ingiere “cerca del doble del valor máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud”.

Los mejores sustitutos “son los que proporcionan azúcares simples, pero que tienen un índice glucémico más bajo. Hacen que la energía no sea liberada de un modo tan repentino”, explica Rita Silva, destacando “la stevia, extraída de una planta, los jarabes de agave o de dátiles, entre otros”.

Pero está la alerta: “Incluso con estas opciones, el consumo debe ser moderado y, de preferencia, reservado a las alturas más esporádicas, como las fiestas.” Por fin, la sal no escapa al registro y, una vez más, las personas son aficionados a los excesos. “La sal aumenta la presión arterial, que es un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares”, advierte la nutricionista, apuntando a las hierbas aromáticas y las especias como sustitutos de la excelencia en el proceso de reducción del uso de sal en la alimentación.

Condimentar con la planta de las salinas salicórnia es una planta que crece junto a las salinas y que también es conocida por la “sal verde”. Debido al sabor salado, se puede utilizar para condimentar. “No podemos vivir obsesionados” Ya dice el refrán que “ni tanto al mar, no tanto a la tierra”, y la sabiduría popular se basa en que ni una funda en lo que respecta a la adopción de hábitos alimentarios más saludables.

“No podemos ser fundamentalistas y no podemos vivir obsesionados por ver las etiquetas”, afirma Rita Silva, nutricionista. “Podemos buscar recetas más saludables. Por ejemplo, Podemos probar copos de avena natural, en detrimento de los cereales de desayuno y reunirse con él fruta, almendras, entre otras opciones”, aconseja la especialista en nutrición.

En la lucha contra el exceso de grasa hay más que hacer, además de la preferencia por el aceite de oliva: “Si aumentamos el consumo de fibra en la alimentación, estamos a obstaculizar la absorción de grasa. Y esto puede hacerse a través del consumo de legumbres“, dice Rita Silva.

Son ejemplos el frijol, las lentejas o el grano. “Las recomendaciones apuntan a un consumo mínimo de tres cucharadas de sopa de legumbres cocinadas por día. Pero no vamos a cumplir con esta meta”, concluye. La grasa puede estar “escondida” en varios alimentos “El problema de la grasa es estar escondida en los alimentos”, afirma la nutricionista Rita Silva. “No podemos contar sólo con la que se agrega, pero también con la que ya está presente en los productos. La sociedad está muy orientada a la compra de productos ya listos”, subraya. “Evito dietas estrictas”, afirma Liliana Teresa La ex-concursante de ‘la Casa de los Secretos’ sustituye a las salsas por hierbas aromáticas para dar sabor a la comida.

No es hincha de dietas muy estrictas pero, aún así, Liliana Isabel intenta hacer una alimentación equilibrada. “No bebo, de todo, refrescos con gas, no como hamburguesas y trato de que mis comidas no hayan salsas, como la mayonesa o la salsa de tomate”, relevó la ex-concursante de ‘la Casa de los Secretos’.

Para reemplazar las salsas favoritas, condimenta la comida con hierbas aromáticas para dar sabor. En cuanto a la sal y el azúcar, no tiene la costumbre de evitar: “Como soy, por el momento, una persona sana, creo que un poco de sal o azúcar son necesarios para nuestro organismo necesita para que haya un equilibrio.” Cuando ingieres alimentos más calóricos, Liliana intenta que las comidas siguientes sean más ligeros, para compensar.

Para mantener un cuerpo impecable, la joven practica musculación, al menos, dos veces por semana, utiliza varios tipos de cremas reductores y recurre a masajes con frecuencia para evitar la indeseada celulitis.

Ganar conciencia “Propongo siempre que la persona perciba primero que cantidad de sal que se utiliza para ganar conciencia de lo que consume y después tratamos de reducir este valor a la mitad. Casi nadie puede decir la cantidad de sal que se pone en la sopa, por ejemplo”, dice Rita Silva.

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