Mediante la medición de los niveles de una proteína llamada Neurofilamento de cadena ligera, los investigadores se dieron cuenta de si había lesiones en el cerebro incluso antes de que hubiera síntomas.

Alzheimer

Un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y del Centro Alemán para Enfermedades Neurodegenerativas defiende que una simple prueba de sangre puede ayudar a detectar la enfermedad de Alzheimer hasta 16 años antes de los primeros síntomas, como la pérdida de memoria y confusión, que surjan. El estudio se publicó este lunes en la revista científica Nature Medicine.

¿Cómo puede un análisis de sangre detectar una enfermedad neurodegenerativa? Según la investigación, mediante la medición de los niveles de una proteína llamada Neurofilamento de cadena ligera (NFL, en la sigla inglesa), que se trata de “una marca en la sangre que indica las pérdidas de células en el cerebro”, explicó Mathias Jucker, líder de la investigación y profesor de biología celular de enfermedades neurológicas, citado por la CNN.

Esta proteína se acumula en la sangre de los pacientes mucho antes de que se manifieste la enfermedad y sirve también para detectar signos de daño cerebral asociado a otras enfermedades, como la esclerosis múltiple.

El hecho de que todavía no haya un tratamiento eficaz para el Alzheimer se debe en parte a que las terapias comienzan demasiado tarde”, dijo Mathias Jucker, del Centro Alemán para las enfermedades Neurodegenerativas.

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“Cuanto más neurofilamentos tienen en la sangre, más daño cerebral tienen”, explicó Jucker. Cuando hay lesión o muerte de neuronas, lo que sucede en la enfermedad de Alzheimer, esta proteína fluye al líquido cefalorraquídeo – que baña el cerebro y la médula espinal – y a partir de él entra en el torrente sanguíneo.

Los científicos evaluaron a 409 personas, de las cuales 247 eran portadoras de una mutación genética heredada de sus padres y las demás sin modificación genética. De todos los individuos que acompañaron, la mitad de ellos más de una vez, obtuvieron muestras de sangre, imágenes del cerebro y pruebas cognitivas.

Las personas que tenían un error genético revelaron en la sangre concentraciones más elevadas de proteínas de origen cerebral y esas concentraciones aumentaban con el tiempo.

Por el contrario, las personas con un gen “normal” tenían niveles bajos y estables de la misma proteína. Esta diferencia se identificó 16 años antes de la aparición esperada de los síntomas cognitivos asociados a la enfermedad de Alzheimer.

Por el momento, según los investigadores, esta prueba todavía no puede realizarse, teniendo en cuenta que aún no se ha definido el nivel concreto a partir del cual el aumento de la concentración de neurofilmanento en la sangre debe considerarse alto y motivo de preocupación.

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