¿Por qué hablar de los edulcorantes? En compromiso con la Organización Mundial de la Salud (OMS), buscamos como frenar el consumo de bebidas azucaradas y también reducir el contenido del ingrediente dulce en los alimentos industrializados. La marcación cerrada tiene razón.

Encuestas difundidas en los últimos años muestran que el hombre nutre afecto especial por el azúcar. Tanto que no puede conformarse con la dosis considerada adecuada por la OMS, o sea, el 10% de la ingesta calórica diaria.

Esto significa que, en una dieta de 2 mil calorías, lo deseable sería consumir hasta un 50 gramos del ingrediente – el valor no contempla el azúcar natural de los alimentos. Sólo que una mísera lata de refresco ya oferta 37 gramos de la sustancia. Luego, superar la meta es fácil, fácil, lo que eleva la propensión a la caries, la ganancia de peso, la diabetes y las enfermedades cardíacas.

Ahora, imagina poder disfrutar del sabor dulce sin tener que preocuparse por las calorías y la lista de problemas? Es lo que prometen los edulcorantes, productos que están cada vez más en alza. Un reciente estudio publicado en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, se constató que, en los últimos diez años, el consumo de estos elementos aumentó un 200% entre los niños y el 54% entre los adultos en los Estados Unidos.

Hoy en día, son utilizados con regularidad por el 25% de los pequeños y el 41% de las mujeres y de los hombres americanos.

 

Facebook Commentarios