Es posible disfrutar de la Pascua sin dejar de comer huevos de chocolate, pero la opción debe ser por chocolates menos calóricos.

A medida que se acerca la Pascua, la demanda de huevos de chocolate aumenta y, a menudo, surgen dudas sobre sus beneficios o daños a la piel. “Eficaz contra el mal humor, además de traer la sensación de bienestar, el chocolate debe ser consumido con moderación; las versiones blancas y a la leche deben ser evitadas, por cuenta de la cantidad de azúcar y grasa presente en estos productos, que pueden favorecer la inflamación y el envejecimiento de la piel”, afirma la dermatóloga Dra. Claudia Marçal, miembro de la Sociedad Brasileña de Dermatología (SBD) y de la American Academy of Dermatology.

chocolate

Chocolate y acné

La principal duda con respecto a los chocolates es si causan o no acné. Según el médico, el cacao en sí es un alimento muy beneficioso y su concentración no está relacionada con la aparición o el empeoramiento del acné, sino que es un aliado de la salud y la piel. “Es un poderoso antioxidante y ayuda a promover la luminosidad y la hidratación.

El cacao contiene flavonoides, que son fitonutrientes con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Ellos [flavonoides] ayudan a proteger los daños de los rayos UV, previniendo las arrugas y combatiendo a los radicales libres que ayudan a hacer la piel más brillante y sana“, afirma la dermatóloga.

Por lo tanto, que quede claro: el cacao no causa espinas. El problema es el azúcar y la grasa de chocolate. “Los Alimentos con grasas, azúcares e hidratos de carbono, como los chocolates de leche y blanco, tienen un alto índice glucémico.

Muchos estudios sugieren que la alta carga glucémica en la dieta habitual está relacionada con la aparición y gravedad del acné común en pacientes predispuestos, ya que favorece la hiperinsulinemia que, en consecuencia, influye en el crecimiento folicular epitelial, la queratinización y también en la secreción sebácea y el desarrollo de acné.

La grasa y la leche presentes en los chocolates pueden contribuir también al agravamiento del cuadro”, explica la dermatóloga. Estudios realizados por la Universidad de Miller School of Medicine, en Miami (Estados Unidos), han demostrado que las personas que comieron más chocolate (blanco y leche) han experimentado un aumento del acné y de la inflamación de la piel.

Chocolate amargo

Chocolates con más del 50% de cacao y el patrón oro (con más del 70%) proporcionan los beneficios antioxidantes de los flavonoides del cacao y pueden ser ricos en vitamina C, vitamina E, calcio, fósforo, hierro, potasio y sodio. “En general, el chocolate amargo tiende a ser una buena opción – con menos carbohidratos y azúcar, ya que ayuda a combatir enfermedades cardiovasculares, tiene acción antioxidante y antiinflamatoria. Además, las versiones de este chocolate con oleaginosas aportan más beneficios y nutrientes, sobre todo para los pacientes con piel seca”, dice. Pero cuidado con la dosis: 30 g al día es lo que se recomienda, por lo que un huevo de chocolate puede consumirse como media en una semana.

Chocolates no recomendables 

“Lo ideal es evitar los chocolates a la leche y al blanco, que tienen más grasa y azúcar, ambos implicados en el proceso de inflamación y aceleración del envejecimiento de la piel”, explica. Los pacientes de piel aceitosa deben evitar este tipo de chocolate sobre todo si aún tiene cacahuetes y castañas, que traen más grasas saturadas (y a menudo más azúcar) a la piel y las glándulas serán responsables de excretar esta acumulación de grasa. “Además, sabemos que los alimentos de alto índice glucémico son más inflamatorios que conducen al estrés oxidativo y la glicación”, concluye la doctora.

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