No es una serie de Netflix, mucho menos algún título pretencioso del ningún libro de ciencia ficción.

Somos solo piezas en un tablero llamado Perú, donde dos bandos se disputan el poder y tienen el color rojo y naranja en sus respectivas banderas o estandartes. Sí señores, hablo del partido keikista que sigue esforzándose en traer corrupción al país y los caviares que están comenzando a tener más poder últimamente.

En una sociedad que cada vez se vuelve más individualista es más difícil hacerle frente a este tipo de problemas… Y siendo sinceros, la prensa se ha parcializado tanto en algunos medios que francamente uno no sabe a quien creer.

Los Dos Bandos

Por un lado tenemos a los keikistas, con su séquito de trolls en Twitter y Facebook, que además pareciera un tipo de religión donde el adoctrinamiento es el pan de cada día y los cuestionamientos a Keiko Fujimori son quizá tratadas como la ofensa más grande para su persona.

En cambio, por el otro lado, tenemos a los caviares que lo único que saben decir es: “El Comunismo (o Socialismo) salvará al Perú” “Verónica Mendoza hará reformas y restaurá el poder” “Lo de Venezuela no es verdadero Socialismo” y lo mismo repiten y repiten como cual grabadora descompuesta.

Vizcarra tiene a sus fiscales favoritos, el Keikismo tambien (incluso tienen mayoría parlamentaria y a Chavarry de su lado). Sin contar claro con los medios que no mencionaré por razones obvias, los cuales están igual de separados por bandas e influencian por medio de los periódicos y la televisón.

¿Saben qué es lo peor de ser imparcial y de centro[político]? Que las personas o bien creen que estás loco, o que le das la contra a todo lo que sucede porque sí. Es nuestro trabajo señores… Y mientras haya donde escribir, seguiré denunciando cualquier hecho que me parezca repudiable y que sea de interés público, tal como la corrupción y la formación de bandas en los Poderes del Estado que no hacen más que desbaratar al país.

Facebook Commentarios