La piel aceitosa es el tipo de piel más común entre la población. Sin embargo, eso no significa que la resecación de la piel no sea un problema por aquí. De hecho, es algo muy rutinario y afecta a la mayoría de la gente, incluso a los que tienen la piel grasosa.

piel reseca

“Caracterizada por un desequilibrio en la cantidad de agua presente en la epidermis, la capa más superficial del tejido cutáneo, sequedad de la piel puede ser causada por una serie de factores relacionados con el lugar en el que la persona vive y su rutina, pudiendo así afectar a hombres y mujeres por igual, pero teniendo una mayor tendencia a alcanzar mayores debido a la disminución de la producción de aceites que se produce con el avance de la edad”, afirma el dermatólogo Jardis Volpe, miembro de la Sociedad Brasileña de Dermatología y de la Academia Americana de Dermatología.

Afectando principalmente a regiones como la cara, las manos, los brazos y la parte inferior de las piernas, una de las principales causas de la piel seca, por ejemplo, es el hábito de tomar baños prolongados con agua muy caliente. Por eso el agua caliente facilita la eliminación de la capa de grasa que protege la piel y es responsable de mantener el agua en el tejido.

El problema se agrava aún más cuando se asocia al uso de ciertos tipos de jabón, ya que éstos actúan desengrasando la piel, favoreciendo así la eliminación de la capa protectora del tejido. “El clima frío también es un factor que contribuye a la resecación de la piel, ya que la humedad del aire también cae junto con las temperaturas, lo que hace que la piel pierda más agua para el medio ambiente.

E incluso durante los días calurosos debemos tener cuidado, ya que la exposición constante al aire acondicionado también puede resecar la piel”, advierte el dermatólogo. “En algunos casos, la piel resecada también puede ser señal de que algo anda mal con su organismo, ya que algunas enfermedades, como la dermatitis atópica, la psoriasis, la diabetes y la hipertiroidismo, pueden dañar la salud de su piel, causando resecación y descamación.”

Pero entonces, ¿qué hay que hacer para resolver el problema?

Según Jardis, el primer paso es descubrir qué está causando la resecación de la piel. Si baños calientes son la causa, lo ideal es tomar baños más cortos y con la temperatura del agua más cercana a la temperatura de nuestra piel, es decir, entre 35 y 36 grados. En cuanto al uso de jabones, lo ideal para los que ya tienen la piel muy seca es usar el producto sólo en axilas, nalgas y área genital.

Pero para aquellos que no renuncian al producto, la opción es utilizar un jabón líquido, que tiende a ser más delicado, o jabones que contienen activos hidratantes en su formulación y que tienen una concentración menor de detergentes.

“En ambos casos, y también cuando la resecación es causada por factores climáticos, es fundamental el uso de un buen hidratante, que debe elegirse de acuerdo con su tipo de piel y contar con activos que promuevan la alta hidratación del tejido, tales como Hyaxel, ácido láctico y urea. Lo ideal es aplicar el producto inmediatamente después del baño, con la piel todavía húmeda, para que sea absorbida mejor por el tejido”, recomienda.

“Por último, en situaciones en las que el resecamiento de la piel es causado por enfermedades más graves, lo más importante es que consulte a un dermatólogo. Sólo él podrá realizar una evaluación de su piel e indicar qué está causando el problema, recomendando entonces el mejor tratamiento para cada caso.”

 

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