Todos tenemos un amigo que come todo y no engorda. La ciencia resolvió el misterio: es genético.

En un estudio publicado este jueves

“Todos conocemos a estas personas: es aproximadamente el 1% de la población”, dice el autor y profesor de genética médica de la Universidad de Columbia Británica, Josef Penninger

Para llegar a esta conclusión, Penninger y su equipo analizaron el ADN de más de 47.000 personas de edades comprendidas entre los 20 y 44 años y descubrieron que algunos individuos delgados tenían una variación única en el gen ALK.

Los investigadores probaron la teoría en ratas y moscas y llegaron a la conclusión de que las criaturas eran resistentes a la obesidad inducida por la dieta cuando su gen ALK fue excluido.

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