No hay órdenes de confinamiento o aislamiento social, los médicos no pueden usar máscaras para no asustar a los enfermos y en las calles hay nazarenos y vírgenes. ¿Qué quiere el Gobierno de Ortega y Murillo en tiempos de pandemia?

nicaragua

El obispo de Matagalpa, la ciudad más grande del Norte de Nicaragua, canceló las celebraciones de Pascua y quiso usar los recursos de su diócesis para crear seis centros de prevención de covid-19. A mitad de la semana, el Gobierno le prohibió abrirlos y la vicepresidenta, Rosario Murillo, acusó al obispo de estar “haciendo teatro” y consideró los planes de Monseñor Rolando Álvarez “efeminados y decadentes”.

Los planes del obispo chocaban de frente con la política que el equipo del Presidente Daniel Ortega trazó para gestionar la pandemia del coronavirus, que ya infectó a 1,6 millones de personas en todo el mundo y mató a 97.200. Para el Gobierno de Managua, covid-19 es “el ébola de los ricos”, a la que Nicaragua es prácticamente inmune porque el país tiene “un excelente sistema de salud”, como han dicho responsables políticos citados por la edición para América Latina del El País.

No se ha declarado el estado de emergencia, no se ha hecho un llamamiento al aislamiento o a la distancia social, no se ha decretado el cierre de las actividades no esenciales. Y la semana pasada, Rosario Murillo, que parece estar dirigiendo el país en el lugar de Ortega, el Presidente de 74 años no ha sido visto en público desde el 12 de marzo, ha enviado al pueblo a la calle toda esta semana, celebrando la Pascua con más ahínco que otros años.

Seguro te interesa  Papa desafía a los católicos a llevar la fe a "todos" sin exclusiones

“Aumentar y desarrollar” las actividades de Pascua, fue la orden de Murillo a todos los municipios, que avanzaron con las celebraciones, las fiestas callejeras, los festivales acuáticos y los juegos deportivos con los que el Gobierno quiere señalar también la llegada del verano. El programa de actividades fue llamado “Verano 2020: Nicaragua, toda dulce, con amor”.

“Nuestra Nicaragua, de amor, de paz, toda dulce, esta Nicaragua que recorrimos cuando visitamos a nuestra familia, esos municipios con tanta cultura local, con tanto sentido, valores de familia y comunidad, un tesoro, un patrimonio que guardamos celosamente”, dijo la vicepresidenta al anunciar la iniciativa. Y la Semana santa, aclaró el portavoz del gobierno, debía ser vivida con “fiestas, competiciones” y otras actividades “apropiadas a la época”.

Entre los planes para el verano 2020 y la Pascua, covid-19 se extendió por todo el mundo. Pero a los médicos nicaragüenses el Gobierno les ordenó que no usaran máscaras o guantes, que no asustaran a los enfermos, informa a Univision.

¿Cuál es la estrategia?

Nadie sabe exactamente cuál es la estrategia del Gobierno para la pandemia. Pero hay un plan nacional, al que se le ha dado el nombre de “Amor en tiempos de covid-19”, que se ha concretado con la realización de una marcha patriótica y la iniciativa “Visitas a casa”, en el que técnicos visitaron a los ciudadanos para explicarles lo que es la enfermedad.

Según la Univision, las visitas a casa han dado lugar también a la activación de los comités de partidos en los barrios – El Frente Sandinista de Ortega, de Izquierda socialista en su origen, está en el poder en el país – y hay informes de personas golpeadas en los barrios por llevar máscaras.

Seguro te interesa  Papa Francisco culpa a Europa y EEUU por la muerte de niños en Siria, Yemen y Afganistán

Sin embargo, según el País, muchos ciudadanos optaron por el aislamiento voluntario, se cerraron las escuelas privadas (las públicas cerraron para las vacaciones de Pascua, pero antes hubo advertencias de que podría haber expulsiones si faltaban alumnos o profesores), algunas empresas pararon y la Iglesia Católica acabó con las MSAS presenciales para evitar el contagio, cancelando las celebraciones pascales, lo que no fue bien visto por muchos alcaldes.

Cuando la Diócesis de Granada (Sur) canceló las actividades de la semana santa, El Frente Sandinista local acusó a la Iglesia Católica de privar a la población de las festividades “que son una forma de fortalecer la fe para que todos vuelvan a casa llenos de paz y tranquilidad”.

Facebook Commentarios