Los investigadores evaluaron el efecto de la suplementación de vitamina D y llegaron a la conclusión de que no previene las fracturas ni caídas, no teniendo ningún efecto clínicamente significativo en la densidad mineral ósea.

Según un estudio, publicado este mes en Lancet Diabetes & Endocrinology, la suplementación de vitamina D no evita fracturas ni caídas, ni tiene efectos clínicamente significativos en la densidad mineral ósea”.

Los investigadores, liderados por Mark Bolland, de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, se analizaron los datos recogidos de 81 estudios clínicos, con un total de más de 53 mil personas involucradas. Los estudios incluyeron mujeres con más de 65 años y, por lo tanto, más propensas a tener problemas de salud ósea.

A lo largo de los tiempos, la vitamina D ha sido planteada como una fuerte aliada de los beneficios para la salud ósea, como, por ejemplo, la disminución del riesgo de osteoporosis y la hipertensión. Sin embargo, según la visión, ya que una investigación anterior había concluido que tomar suplementos de esta vitamina no funcionaba como forma de prevenir enfermedades.

Aún así, el equipo de investigadores señala que esto no quiere decir necesariamente que la vitamina D, producida naturalmente por la piel cuando se expone al sol, sea totalmente inútil. En la prevención del raquitismo y la osteomalacia, por ejemplo, la suplementación puede ayudar, concluye el estudio más reciente.

En un comentario a los resultados de la investigación, J. Chris Gallagher, del Centro Médico de la Universidad de Creighton, escribe que “el contexto de este análisis reside en el hecho de que muchos pacientes y médicos) han sido persuadidos por varios estudios y en las redes sociales de que la vitamina D todo lo cura”.

“Este pensamiento es un remanente del fervor que apoyó el uso generalizado de vitamina A, vitamina C y vitamina E hace unos años y después de que todos los estudios han demostrado que es clínicamente negativo”, señala.

Los beneficios de la toma de vitamina D son objeto de debate desde hace ya varios años, y este estudio no es la excepción. Aunque es muy reciente, hace ya varios críticos que se hace hincapié en que sólo el 6% de los estudios clínicos fueron llevados a cabo en poblaciones con deficiencia de la vitamina. Por eso, dicen, podrían beneficiarse de la suplementación.

“Sabemos que los beneficios para la salud de la suplementación con vitamina D tienden a ser más acentuados en las personas que tienen los niveles más bajos de la vitamina”, explica Adrian Martineau, de la Univ de Queen Mary, en Londres.

Hay críticos que se resalta además el hecho de que los estudios analizados tienen pocos participantes y la corta duración de los tratamientos.

Aún así, el equipo responsable de la investigación sugiere que las directrices clínicas sean actualizadas, teniendo en cuenta que “hay poca justificación para utilizar los suplementos de vitamina D para mantener o mejorar la salud muscular y esquelético”.

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