Ley de la Publicidad Mauricio Mulder I

0
965

Muchos jóvenes  me preguntan sobre el  proyecto presentado por el congresista Mauricio Mulder que sugiere  considerar el incumplimiento como un delito castigado hasta con ocho años de cárcel, la “concentración de medios” y el arte de la manipulación. Primero: No peligra la libertada de prensa ni la libertad de expresión. Segundo: el Consejo de la Prensa Peruana, alza la voz porque chocan con sus intereses.

¿Qué sistemas se emplean? Crear “cortinas de humo” o problemas, después ofrecer soluciones. Este método es también denominado “problema- reacción- solución”. Se crea primero la “cortina de humo” o el problema, una “situación” o también “creación de denuncias” para suscitar una cierta reacción del público, a fin de que este sea el demandante de medidas que se desea hacer aceptar.
Por ejemplo el caso Bagua: dejar que se desarrolle o intensifique la violencia, la toma de carreteras u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad o policíacas que limiten la libertad, o justifiquen acciones militares. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos, o también lanzar falsas acusaciones.
¿La estrategia del “poco a poco” o la degradación progresiva? Para hacer aceptar una medida socialmente inaceptable, es suficiente aplicarla progresivamente, a lo largo de todo un proceso – contar con el apoyo de los medios de comunicación y encuestadoras, para maquillar y manipular-. De esa manera, condiciones socio-económicas radicalmente nuevas han sido impuestas: reconversiones, desempleo masivo, precariedad, flexibilidad, relocalización, salarios que ya no aseguran ingresos mínimos, aborto, eutanasia,… mientras “Odebrecht”, los “Grupos de Poder” y los “corruptos”, se levantan el país en pedazos.
¿La estrategia del acontecimiento inevitable y la resignación?
Otra forma de hacer aceptar una decisión impopular es presentarlo como “dolorosa pero necesaria”, obteniendo el acuerdo del público en el momento para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Deja más tiempo para que la sociedad se acostumbre a la idea de un cambio inevitable y de aceptarlo con resignación cuando llegue el momento.
Ejemplo: el apoyo mediático al presidente PPK, algún ministro, chancar Keiko Fujimori –para resucitar la dictadura de Alberto Fujimori y Montesinos-, destrozar a Alan García, para ganarse alguito de la torta publicitaria al estilo La Republica, Diario UNO y Diario 16 por encargo de Blanca Rosales, jefa de la Dirección Nacional de Comunicación Social.
En la TV: Dirigirse al público en forma pueril
La mayoría de los programas políticos y noticieros de la TV, realitys, etc,
dirigidos al gran público utilizan un discurso procaz, distractivo, con ciertas dimensiones de violencia para destruir al contrincante sin interesarles la sensibilidad del televidente, provocando:
a) Violencia Física: expresión de fuerza física (con o sin armas), producida de forma intencionada, más allá de que provoque lesiones o no.
b) Violencia Psicológica: acto u omisión cuyo objeto es provocar perjuicio emocional, daño moral o vulneración de la autoestima, la identidad o el desarrollo del individuo (denigración, humillación, inducción al miedo por medio de amenaza o intimidación); incluyendo las manifestaciones de agresión verbal y gestual.
c) Violencia Física/Psicológica: acto que implica la participación convergente de ambas modalidades de violencia.
Esta caracterización incorpora aquellas modalidades en las que la violencia se ve representada de manera “visible” – explícita, manifiesta –, pero no integra la dimensión política o simbólica de la violencia, que se instala en el universo de lo denunciable e invisible. No obstante, integra sí un conjunto de variables que intervienen en la construcción de los distintos escenarios de representación de la violencia televisiva.
Utilizar el aspecto emocional y no la reflexión.
“Por medio de hábiles mentiras, repetidas hasta la saciedad, es posible hacer creer a la gente que el cielo es el infierno y el infierno el cielo… Cuanto más grande sea la mentira, más la creen (…) Me valgo de la emoción para la mayoría y reservo la razón para la minoría, así sucesivamente.
Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
Hacer de forma que el público sea incapaz de comprender el mundo en que vive y los métodos utilizados para su control y esclavitud. Que piense: “NO se puede hacer nada”. Mantenerlo arrinconado en la mediocridad, como un ser inculto, estúpido y vulgar. Para la mayoría hay que darle, mediocridad. La excelencia sólo para una minoría elitista. Una mentira o una media verdad repetida por un poderoso medio de comunicación, o una institución científica, en convierte en una verdad de hecho; viene a constituir “una creencia”, algo intocable. La propaganda tiende a favorecer no verdades sino “creencias”.
Reemplazar la conciencia política por la culpabilidad y el individualismo.
Hacer creer al individuo que él sólo es el único responsable de su desgracia, a causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en vez de asociarse para luchar, el individuo se auto devalúa y se culpabiliza, lo que genera un estado depresivo que le inhabilita para la acción. Un ejemplo es la aceptación de miles de campesinos o mineros en paro o en la precariedad sin ejercer la mínima protesta. Otro es el auge de un asistencialismo de nuevo cuño que a través de las ONGs canaliza los sentimientos de culpabilidad y contribuye a eliminar la conciencia política de los problemas.

Facebook Commentarios
Jaime Uribe Rocha Periodista y columnista en medios escritos, experto en marketing político