El libro publicado cuenta con informes impactantes de las víctimas de la dictadura chilena. Al menos 316 mujeres fueron violadas. Algunas fueron forzadas a tener relaciones sexuales con familiares.

Pinochet

“Así se torturó en Chile (1973-1990)” es el título del libro del periodista Daniel Hopenhayn, que reúne los principales informes de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet que declararon en la Comisión Nacional sobre la prisión Política y la Tortura entre 2003 y 2004. Informes que no podrían ser más chocantes y que ayudan a hacerse una idea de la magnitud de los horrores sufridos durante el régimen de Pinochet.

Del total de víctimas que declararon en esta Comisión, el 12,5% eran mujeres (3.399). La gran mayoría de estas mujeres fueron torturadas y violadas por las autoridades chilenas. Las cifras conocidas apuntan a al menos 316 mujeres violadas, 11 de las cuales estaban embarazadas.

“La violencia contra las mujeres fue furiosa, desequilibrada. Hay escenas simplemente inexplicables, que desbordan nuestra imaginación sobre la condición humana”, dijo el periodista en declaraciones al País.

Muchos de los informes que figuran en el libro detallan los detalles de la tortura y las violaciones sufridas. Una de las víctimas, una mujer detenida en 1974 y que estuvo detenida durante dos años a pesar de no haber sido acusada de nada, contó que se quedó embarazada Después de ser violada y que abortó en la cárcel.

“He sufrido choques eléctricos, he sido colgada, colocada en el palo de Guara (un método de tortura en el que la víctima tiene las extremidades atadas, está apoyada en una barra de hierro y se queda boca abajo), han hecho simulacro de fusilamiento, he sufrido quemaduras con cigarros. Me obligaron a tomar drogas, me violaron y sufrí acoso sexual con perros, me introdujeron ratas vivas por la vagina y en todo el cuerpo”, informó la mujer.

Pero la tortura y las violaciones sufridas no se han detenido aquí. “Me obligaron a tener sexo con mi padre y mi hermano que estaban detenidos. También me vi obligada a ver y escuchar a mi padre y a mi hermano ser torturados (…) yo tenía 25 años”, dijo.

En muchos casos, las violaciones ocurrían frente a familiares, una forma de hacerlos hablar. Para muchas de estas víctimas, la vida ha cambiado de forma inalterable. Una de las víctimas que tenía 14 años en 1973 dijo en su declaración que fue forzada a tener sexo oral con tres militares. “No sé quiénes eran porque estaban encapuchados. Todo lo que sé es que mi vida nunca volverá a ser como antes”, declaró.

El autor del libro explicó que decidió publicar los relatos después de 15 años porque “es un buen momento para difundir en un formato más accesible los pasajes que más hay que proteger, no sólo del olvido, sino incluso de la inercia de una memoria oficial”.

Facebook Commentarios