Hace algunos años que las dietas de ayuno intermitente se han convertido en moda. La más conocida es la llamada 5 por 2 (cinco días de alimentación normal, y dos en semi ayuno), pero otro modelo está empezando a ganar fuerza: el de 16 por 8 horas.

Esta nueva versión ofrece un ciclo de alimentación y ayuno mucho más rápido: los pacientes deben comer normalmente por un período de ocho horas y, después, realizar el ayuno por 16 horas seguidas.

La ventana de alimentación más común de este modelo se produce entre 10h y 18h – período del día en el que la persona puede comer lo que quiera.

Por otro lado, durante las horas de ayuno, el paciente no come nada y sólo puede ingerir agua o alguna bebida sin calorías. La ventaja de este método, según los practicantes, es que buena parte del ayuno coincide con los horarios en que la persona está durmiendo.

Según un estudio científico de 2016 de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), este patrón de alimentación puede ayudar en la pérdida de peso de forma moderada, por ser más sostenible para algunos pacientes que otras dietas más restrictivas, aunque diga que más investigaciones son necesarias al respecto.

Pero los expertos afirman que, antes de iniciar cualquier dieta, un médico debe ser consultado.

¿Cómo surgió la dieta intermitente y cuáles son sus beneficios?

Las dietas intermitentes se han vuelto muy populares en los últimos años entre las personas que desean adelgazar sin renunciar por completo a los alimentos calóricos.

Además, algunos estudios han vinculado este tipo de dieta a beneficios para la salud, como la reducción de las cardiopatías y el riesgo de cáncer, mayor longevidad y protección a las enfermedades relacionadas con la vejez y el deterioro cognitivo.

Sin embargo, esta es un área de investigación aún no saben y no hay la suficiente cantidad de estudios científicos para confirmar los beneficios de forma contundente.

Según la nutricionista británica Kerry Torrens, las dietas intermitentes son un “programa” de alimentación. Para ella, el adelgazamiento dependerá de la adaptación de la persona al método a largo plazo.

Hay diferentes modelos de dietas intermitentes y, según Torrens, para ellos dar cierto, independientemente del modelo, lo importante es que ellos sean seguros, saludables y con alimentos de gran valor nutritivo.

La especialista recomienda incluir en el menú grasas esenciales y saludables como pescado, frutos secos y semillas, además de fuentes de proteína, granos enteros, verduras y vegetales para abastecer a toda la fibra, las vitaminas y minerales necesarios.

 

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