El país asiático es el único del mundo que ha conseguido controlar el aumento del número de cesáreas, a diferencia de la tendencia mundial.

cesáreas

Los médicos y los investigadores han alertado hace tiempo sobre el alarmante crecimiento del número de cesáreas en todo el mundo. Entre los países en los que se ha llevado a cabo más el procedimiento, sólo uno ha conseguido invertir la tendencia: China.

“China ha logrado reducir el crecimiento de la tasa de cesáreas, mientras que otros países,  no han tenido éxito en este aspecto”, afirma Susan Hellerstein, profesora de la Universidad de Harvard, publicó un estudio analizando más de 100 millones de nacimientos en China en colaboración con la Universidad de Pekín.

Hace menos de una década, la Organización Mundial de la Salud (OMS) criticó a China por tener también una de las mayores tasas de cesárea del mundo. Desde entonces, la situación ha cambiado mucho.

Aunque la tasa en el país sigue creciendo, el ritmo del aumento está disminuyendo y, según los investigadores, el país avanza hacia la reversión en los procedimientos de este tipo.

Sin embargo, la forma en que se ha hecho esto genera preocupación.

Parte del éxito se debe a una mejora en el cuidado del embarazo y del parto y a una “cultura del bienestar” entre la clase media urbana China. Sin embargo, otro factor clave es el castigo a los hospitales con demasiadas áreas, lo que algunos críticos afirman que ha generado violencia contra las mujeres: muchas de ellas no tienen realmente la libertad de elegir cómo dar a luz.

Un estudio de la Universidad de Pensilvania realizado en 2016 por la investigadora Eileen Wang señaló casos de violencia obstétrica que pretendían impedir que las madres eligieran esa forma de parto.

“¿ Por qué dices eso ahora cuando estás teniendo contracciones? Ya tienes cuatro centímetros de dilatación. Una cesárea sería mala para ti y el bebé. No puede hacer una”, dijo Una enfermera a una madre que rogaba por una cesárea, según el estudio.

Poder estatal

¿Pero cuál es el problema con el alto número de cesáreas?

En muchas ocasiones, es un procedimiento que salva vidas si un bebé está en una mala posición en el útero o el trabajo de parto no va como se esperaba, por ejemplo.

Pero también tiene muchos riesgos y, como cualquier otra cirugía mayor, necesita tiempo para recuperarse.

“Cesáreas causan una recuperación más complicada para la madre y provocan cicatrices en el útero, lo que está asociado a hemorragias, crecimiento anormal de la placenta, el embarazo ectópico (cuando el bebé se forma fuera del útero), natimortos y partos antes de la hora en los embarazos siguientes”, afirma Jane Sandall, profesora del área de salud de la mujer en la universidad King’s College, en Londres.

Por lo tanto, la OMS aconseja que la cesarea esté disponible para los casos en que sea necesario, pero que no se haga a menos que sea por necesidades médicas.

La tendencia al alza en China se ha revertido en casi una generación. Para intentar entender cómo fue posible, los investigadores observaron los efectos de diversos tipos de cambios sociales, desde el aumento de la cultura del bienestar hasta el impacto de la política del Hijo único.

Un factor ha destacado como decisivo: el poder del Estado.

La burocracia estatal China entró en acción en 2001, cuando la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar determinó que reducir la tasa de cesáreas – que era del 46% en aquel momento, según la OMS – era una prioridad nacional en su plan de acción de 10 años.

Desde entonces, las clases de parto natural y de amamantamiento son obligatorias para los médicos y las personas que trabajan en parto.

Pero la estrategia que marcó una gran diferencia en china fue cuando los hospitales fueron considerados directamente responsables de sus tasas de cesáreas.

“Los hospitales se comparan entre sí y reciben multas si no alcanzan sus objetivos”, dice Liangkun Ma, obstetra jefe de uno de los principales hospitales de Pekín.

Otras sanciones incluyen la reducción de las subvenciones estatales al hospital y, en última instancia, la anulación de las licencias de funcionamiento. En 2012, los hospitales con las tasas de cesárea más altas de la Provincia de Hubei recibieron un comunicado del gobierno de que serían cerrados y”jubilados”.

Según Ana Pilar Betrán, médico de la OMS que estudia intervenciones para reducir cesáreas en todo el mundo, no hay ningún otro país en el que los defensores de la salud se vean penalizados por altas tasas de cesáreas.

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