Un colega y amigo, me preguntaba si llegará al Perú el fin de los diarios impresos como en otros países de Europa, EE.UU. Canadá, etc. Tal vez algunos dirán que es una exageración de mi parte sostener el fin de los diarios impresos: caída en picado o lento aterrizaje. No me interesa. Pero ¿Cuáles son mis argumentos para decir que nos encaminamos hacia la desaparición de los periódicos en papel? 

concentración de medios

Muchos, y esto lo vengo sosteniendo desde el 2012 cuando el colega Justo Chávez, me invita-como a Justo Linares, Cesar Campos, Roger Runrill y otros- a exponer en la Facultad de Ciencia de la Comunicación de la Universidad Garcilaso de la Vega, “La realidad de los medios y la Concentración”, cuyo decano era el colega Hugo Viladegut Bush.

¿Es que acaso los periodistas no teníamos el olfato que desde la venta de “portadas”, las líneas editoriales en el gobierno de Fujimori, la proliferación de los diarios chichas, la popularización de internet a mediados de los 90, cada vez más gente tendería a obtener su información directamente en soportes digitales? Entonces la marcha fúnebre de la era de los diarios ya estaba sonando, al igual que todos somos conscientes de una u otra manera también nos encaminamos hacia el final de los coches de gasolina o gas, de la industria musical y del sushi con atún rojo, así de simple.

Efectivamente, la disputa por el papel periódico con Canadá “pone a temblar” a los diarios en la Unión Europea, porque el costo de papel periódico ha aumentado y podría dispararse entre 15 y 25% si el Gobierno de Donald Trump decide imponer aranceles más altos que el 2018, lo cual golpearía los ingresos de los periódicos en su edición impresa.

¿Las injustificadas sanciones comerciales que Estados Unidos impone al papel producido en Canadá para diarios y libros, afecta de sobremanera a países como el Perú, que no produce y tiene que importarlo.

¿Ante esta realidad cuál es el futuro de la prensa peruana? ¿Por qué los periodistas no debatimos “el futuro de la prensa”? No se ha hecho nada ni se ha tomado en serio –porque a los dueños les da lo mismo imprimir en papel periódico reciclado, o de mala calidad que chupan demasiada tinta- no porque el soporte papel pueda estar en peligro de desaparecer o la concentración de medios por parte del Grupo El Comercio, lo condicione.

En realidad, esto no deje de ser un riesgo factible, ya el gremio se ha deja avasallar por el lucro de las empresas periodísticas, que no cumplen con las leyes a favor de los periodistas y prefieren trabajar con practicantes, turroneros, comunicadores, colaboradores y pagan por recibo.

No ha habido ninguna reacción o si han hecho algo, en realidad han reaccionado lenta y equivocadamente ante los nuevos retos.Por eso, mis dudas sobre el futuro del periodismo- que se hace ahora sin pisar la calle o los jóvenes periodistas pasan demasiado tiempo en las redacciones, como si se resignaran con solo asistir a las ruedas de prensa para conseguir declaraciones y sin preguntar nada- , especialmente los de la TV basura que tratan de tocar todos los temas y, de los periódicos que intentan reflejar la actualidad del día anterior —no la realidad ni la verdad— de una forma general, desde la política, la economía hasta el deporte.

 

concentración de medios
concentración de medios

Me preocupa, que el soporte del futuro es forzosamente la prensa digital, por razones obvias: más barato, más rápido, más eficiente, y los soportes que están apareciendo son cada vez mejores, en cuanto al libro también va a entrar en eso. Soporte digital, bien, pero la cuestión es ¿Para qué sirve la prensa escrita? ¿Tiene un futuro clarísimo la prensa especializada? ¿La prensa que rinde servicio al lector? ¿El diario Oficial El Peruano? Mejor dicho, la prensa de nicho, la que la gente necesita para trabajar o para organizar su ocio, esa va a sobrevivir.

Todos trabajan para el Grupo El Comercio que maneja casi el 75% del mercado nacional-es el pulpo, tiene un producto como Trome que vende casi un millón de ejemplares diarios. La poca o nada circulación de La República, Expreso, Diario UNO, La Razón, Exitosa que son un fiasco, “no pasan de una tirada de 20,000 y otros no llegan a 5,000 ejemplares diarios y no es exageración.

¿Cuál es la salida a estas interrogantes que nos golpea aquí y ahora? Pequeños debates entre amigotes que organizan algunos gremios o el CPL, sin la asistencia masiva de los periodistas? ¿Cuál es el temor a tocar estos temas? ¿La política del mono? No ver, no oír no hablar, porque siempre existirá la información necesaria para una sociedad embrutecida, una información barata de vocación gratuita, poca calidad y máximo entretenimiento tipo Trome. El refrito, es la indiferencia ante la veracidad de las cosas.

¿Cuál es el problema? El problema es que los medios especializados son más rentables cuanto más selecto es su lector, en el sentido cultural y económico. Si hablamos de economía, el lector interesado en eso es más o menos “exquisito” por motivos profesionales y en parte por las ganas de leer información de calidad, y eso se tiene que pagar, pero aquí podríamos entrar en una discusión interesante sobre periodismo de calidad para todos o para unos pocos.

El resultado es claro desde mi punto de vista: tenemos un periodismo uniforme, poco diferenciado, sensacionalista, mediático, aburrido y reiterativo, abundancia de comunicación y muy poca información e investigación, escaso tratamiento de los datos, pocas historias y muchas declaraciones.¡¡¡ Y el precio del papel que se dispara!!!

Y lo digo por mi experiencia en las empresas norteamericanas Casmagraph Corporation y Bell Camp (a quienes represento para Perú, Ecuador, Chile, Argentina y Bolivia). Se que el periodismo, actualmente enfrenta nuevos y delicados desafíos y no hay interés en debatirlo.

Lo real, lo inmediato para conocer el alcance de los mismos, se hace necesario estudiar su desarrollo desde los orígenes de la escritura: en piedra, cuero, pergamino, papel, y hasta llegar a la pantalla, donde los instrumentos han pasado desde el cincel, buril, estilete, pluma, o el lápiz entre otros, hasta llegar al dedo, la voz y la nueva tecnología, que reduce los costos de producción. Que los nuevos retos en el periodismo no solo están en conocer y dominar las redes sociales.

Los nuevos retos continúan siendo no solo los incólumes y tradicionales como es el estricto apego a la objetividad, verdad, honestidad, ética y la responsabilidad, sino que también el estudio y la especialización en las diferentes áreas: social, económico, político, financiero, el deporte, la investigación, en fin… el pre grado no debe ni puede ser suficiente si queremos competir en este apasionado oficio del cual me enamoré, y si un día volviera a nacer volvería a ser periodista.

Es necesario, para poder transitar este camino, PREGUNTARNOS sobre el modo de mirar, escuchar y debatir SOBRE las PORTADAS Y CONTENIDOS DE LA CONCENTRACIÓN DE MEDIOS Y EL FALLO DEL TC CONTRA LA LEY MULDER. Debemos preocuparnos que los jóvenes frente a estos desafíos NO sepan sacar los costos de producción de editoriales, costo de la obra, diseño, los procesos de impresión, ventas y los desafíos del mercado?

¿Tipo de maquina que se requiere para tal fin? ¿La universidad los ha preparado para ser emprendedores o solo para ser empleados?

Tal vez, el nuevo periodismo debe ser el que ayude a que cada ciudadano construya su propia voz y no periodistas con micrófono en mano que miren a cámara como si el mundo girara ajeno a ellos y tan sólo muestren lo que sus patrones quieren.

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Jaime Uribe Rocha Periodista y columnista en medios escritos, experto en marketing político