Uno de los grandes símbolos de la época navideña es la estrella de Belén. Y por estos días, la estrella brillante está presente en canciones o en el árbol de Navidad. Todo se debe al relato bíblico,pero desde el punto de vista de la astronomía, ¿qué es esta estrella?

estrella de Belén

“Nadie sabe lo que es. Desde el punto de vista de la astronomía, no hay nadie que pueda decir que la estrella de Belén fue esto o aquello”, comienza diciendo Rui Agostinho, astrónomo de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa, al periódico Público.

Esta cuestión agrupa varios componentes, desde el estudio de registros históricos y fechas registradas y utilizadas por varias civilizaciones para determinar el año de nacimiento de Jesucristo hasta la lectura e interpretación de textos bíblicos. Al final, se suma la astronomía.

La estrella se menciona en un pasaje bíblico, el Evangelio de San Mateo, donde se dice: “Cuando Jesús nació en Belén de Judea, en la época del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos magos de Oriente. Y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?” Vimos su estrella en Oriente y vinimos a adorarlo.”

“La palabra estrella se usa erróneamente. El término correcto será astro, es lo que las lenguas antiguas utilizaban generosamente para indicar lo que estaba en el cielo”, dice Rui Agostinho. “Hacer la traducción de los textos bíblicos a la estrella crea problemas, porque hoy en día la palabra estrella se atribuye muy específicamente a tipos de objetos que existen en el cielo.”

En el fondo, la estrella significaría una señal en el cielo. Máximo Ferreira, astrónomo y director del Centro Ciencia Viva de Constancia-Parque de Astronomía, explica: “lo que se cree es que estrella tendría el significado de ‘luz que guía’, ‘luz que sirve de guía’. Así que una señal en el cielo tendría el mismo significado.”

Después de todo, la estrella de Belén puede no haber sido una estrella. Pero, como señala Rui Agustín, no se ha tenido cuidado en hacer una descripción exhaustiva, detallada y lo más exacta posible de esta supuesta estrella. Además, San Mateo es el único que hace referencia a este fenómeno y lo hace de forma imprecisa y ambigua. El astrónomo señala que ni siquiera San Lucas – que era un médico riguroso-menciona el fenómeno.

Las posibilidades

Rui Agostinho dice que los reyes magos pueden haber visto la conjunción tres veces entre los planetas Júpiter y Saturno (la Luna también estaba muy cerca de ellos). Este fenómeno se habrá producido a lo largo de meses: la primera vez habrá ocurrido en junio, poniendo a los magos sobre aviso; la segunda habrá sido en septiembre, lo que hizo que comenzaran su viaje de camello a Jerusalén; y la tercera en diciembre, lo que los guió a Belén.

Sugerida por el alemán Johannes Kepler (1571-1630), esta triple conjunción entre Júpiter y Saturno pudo haber ocurrido en el año 6 A.C. y es algo raro que sólo ocurre cada 300 y 400 años.

Una conjunción ocurre cuando un planeta pasa muy cerca de otro visualmente, es decir, cuando el ángulo de separación entre ellos es pequeño. Rui Agostinho añade que este es un fenómeno lo suficientemente discreto como para que la mayoría de la gente no preste atención, pero que alguien como los magos de Oriente observaran. Además, esta conjunción tuvo lugar en la constelación de Aries, asociada al pueblo judío.

Pero hay más posibilidades de” eventos rápidos ” como una supernova y un cometa. En cuanto a las supernovas, a simple vista son muy rápidas y sólo duran semanas. “No hay registro de ninguna supernova en esos siglos o que pueda ser asociada al nacimiento de Cristo”, subraya Rui Agostinho.

Un cometa también parece ser una hipótesis incompatible con el tiempo de viaje de los sabios por el desierto y sería un fenómeno al que más personas habrían dado importancia. Según la historia, ” cuando los magos llegaron a Jerusalén y le preguntan al rey Herodes dónde nació el niño, Herodes no sabía nada. Mandó llamar a los sacerdotes y éstos tampoco sabían nada”, señala el astrónomo.

El Máximo Ferreira indica también que en aquella época los cometas eran considerados como un “mal augurio y, además, aún porque no se encontraron registros ni deducciones de que semejante astro hubiera aparecido en aquella época”.

El cometa acabaría incluso en la adoración fresca de los Magos del pintor italiano Giotto di Bondone fechado entre 1304 y 1306. Sin embargo, el símbolo pintado se refiere al paso del cometa Halley, que habrá impresionado a Giotto. A partir de ahí, la estrella de Belén comenzó a ser representada como un cometa.

El máximo Ferreira añade otras dos hipótesis. Una de ellas es la conjunción de Júpiter con la estrella Régulo, que en el año 3 A.C. habrá tenido la particularidad de que también fue una conjunción triple. “El planeta pasó por Régulo, de derecha a izquierda, se estacionó y retrogradou, habiendo pasado de nuevo por la estrella, de izquierda a derecha, se detuvo de nuevo y se reanuda el sentido de desplazamiento habitual, ha realizado una tercera paso por la estrella”, explica Máximo Ferreira.

La otra hipótesis es que podría haber sido un grupo de estrellas, si en ese momento se considerara una señal en el cielo para los magos. “La estrella Régulo y la constelación a la que pertenece, León, se asociaban con la tribu de Judas, según una profecía, y traería al mundo al Mesías.”

“Estamos convencidos de que algo pasó”, dijo Ferreira. “Puede que no sepamos interpretar el significado de la señal en el cielo para buscar lo que fue, pero es muy probable que la referencia tenga alguna justificación.”Rui Agostinho ya dice que la hipótesis de que no haya ocurrido nada en absoluto también puede ser puesta en tela de juicio.

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