La máquina perfecta

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Las veces que me he lesionado he sentido el  mundo caer, el saber que no voy a poder entrenar me frustraba mucho y el mal genio aparecía en cada cosa que tuviese que hacer durante el dia.

Con el tiempo aprendí a amar mis errores, aprendí a sacarle el lado positivo a cada una de mis caídas y a tomar este tiempo de “descanso obligatorio” como el tiempo para encontrarme conmigo misma y para hacer cosas que por el ajetreo del día a día no podía hacer o ponía mil excusas para dejarlos para “ya cuando tenga tiempo”.

Una lesión no quiere decir que la carrera está acabada ni que si no entrenas por un par de días o semanas ya todo  lo que hiciste no vale. Al contrario, es el tiempo de recuperación que el cuerpo te andaba pidiendo desde hace tiempo pero que no lo oías.  El cuerpo es tan inteligente que sabe en qué momento darse un descanso. Cada parte del cuerpo necesita un tiempo de relajación, de cuidado.

Es por eso que cada vez soy más cuidadosa y si veo algún síntoma de dolor, pues paro y le doy a mi cuerpo lo que me pide…el cuerpo también necesita amor, amor propio.

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>Soy ex seleccionada nacional de Muaythai. Gracias al deporte pude conocer 14 países, en los que compartí y aprendí mucho de diferentes culturas. >Soy amante de las artes marciales y deportes de contacto. >Tengo una licenciatura en Nutrición Integrativa y estudio Administración de Recursos Humanos. >Sobretodo, soy la chica que escribe en rosado<