Con las altas temperaturas del verano, la incidencia de algunas enfermedades es mayor. Los expertos urólogos advierten que en esos meses de calor los casos de piedras en los riñones crecen un 30% por término medio. Para evitarlas, la ingestión de bastante líquido es fundamental.

piedras en el riñón

“Como la deshidratación es frecuente, ya que en el calor se transpira más, la orina tiende a concentrarse más. Este factor asociado con la baja ingesta de agua aumenta las posibilidades de cálculo renal”, afirma el urólogo Gabriel Moulin.

Las personas que toman mucha agua tienen menor incidencia de piedra en sus riñones, ya que se evita la precipitación de cristales de oxalato de calcio, ácido úrico y fosfato de calcio.

El urólogo dice: “un buen parámetro para comprobar su hidratación es el color de la orina. Ella siempre debe estar clara, excepto por la primera orina de la mañana. Si durante el día la diuresis está más concentrada, significa que usted está poco hidratado y su cuerpo necesita una mayor ingesta de agua”.

Además, el cuidado de la alimentación durante las vacaciones suele dejarse de lado: la gente aumenta la ingesta de alimentos industrializados y ricos en sodio, facilitando aún más la aparición de cálculos renales, principalmente por personas propensas a la enfermedad, que afecta tres veces más a los hombres que a las mujeres.

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