Comienza este domingo, frente a Suiza, más una participación brasileña en la Copa del Mundo. Y con ella, un torbellino de emociones a cada tiro y cada disputa de balón culmina en ese momento único, donde el corazón parece no aguantar: el gol de la Selección Brasileña. Dispara y, en medio de esa carga de adrenalina, detalles como el sudor frío, palpitaciones y respiración jadeante pasan desprevenidamente por el defensor.

Es tanta la magia que envuelve este momento que parece ser natural de la vista estar borrosa, opresión en el pecho, una palidez en el rostro. Pues bien, según cardiólogos consultados, estos síntomas que parecen hasta naturales en medio de un partido de la Copa del Mundo pero la verdad, pueden indicar que hay algo mal en el corazón de este aficionado. “En este caso, es de extrema importancia que se busque una emergencia cardiológica”, alerta el cardiólogo especialista en arritmias Benhur Henz.

“Sin duda las emociones [de una Copa] pueden aumentar los eventos cardiovasculares. Grandes momentos de tensión provocan descargas adrenérgicas [adrenalina] aumentando el riesgo de crisis de la trombosis, angina de pecho, arritmias. Incluso hay estudios observacionales que relacionan el período de la Copa con un mayor número de eventos cardiovasculares, especialmente en los juegos de fútbol, cuando se produce un aumento de infarto agudo de miocardio”, añadió.

Citando datos del estudio de la Copa del Mundo de Fútbol como Desencadenante de Eventos Cardiovasculares, de la Universidad de São Paulo (USP), el director de la Sociedad Brasileña de Cardiología (SBC), Anderson Rodrigues, explica que los casos de infarto aumentan el 4% y el 8% entre los brasileños, durante los juegos de la Copa.

Emociones buenas o malas

Las emociones que aumentan los riesgos de problemas en el corazón, citados por los cardiólogos, pueden ser tanto buenas como malas. “La ansiedad, el odio, la alegría, la tristeza o el amor son emociones que resultan en descargas de adrenalina en la circulación sanguínea, y acaban causando signos como sudor frío, palpitaciones y alteraciones en la presión arterial”, dijo Rodrigues.

Estos cambios en la presión pueden ser silenciosas, pero también puede resultar en un derrame o un infarto. “Entre estos dos extremos, puede pasar de todo”, señala Rodríguez, en referencia a síntomas como un dolor de cabeza que puede o no incidir más en concreto, en la nuca, hasta palidez facial, opacidad visual y los llamados escotomas [puntos brilhosos en la vista].

“Ante cualquier síntoma o signo sospechoso, el ventilador no debe, en ningún caso, esperar a terminar el juego para buscar atención médica”, enfatiza el director de la SBC, al incluir también entre los síntomas, dolor en el pecho que puede irradiar hacia el brazo o dolor en la mandíbula.

En el caso de personas que estén solas y sientan estos síntomas, lo más indicado es que, de inmediato, llame al Samu, al teléfono 192, o el cuerpo de bomberos, por el 196.

Prevenir y remediar

De acuerdo con los cardiólogos, una buena estrategia a ser adoptada para evitar que la emoción de poner en riesgo el corazón es la de tratar de ver el partido con tranquilidad; evitar el uso de alcohol y tabaco; hacer una alimentación ligera, pobre en grasas; y buscar lugares ventilados o frescos. “El exceso de estrés, sin duda, es una complicación. Debemos actuar de manera racional, evitando la pasión excesiva y discusiones sin necesidad”, sugiere Benhur.

“Por supuesto que, ante un partido muy disputado, muchas personas pueden no lograr mantenerse lo suficientemente tranquilas. En estos casos, lo recomendable, al menos para aquellos que ya tienen diagnosticado algún problema de ese tipo [cardíacos, presión o que ya haya pasado por infarto], es hablar antes con un médico para saber qué hacer, casos que se presenten. Hay medicamentos y terapias que pueden minimizar los riesgos”, dijo Rodrigues.

La práctica sistemática de actividades deportivas y la meditación puede ayudar, pero en muchos casos pueden no ser suficientes. Por eso, es aconsejable que los aficionados que ya tienen seguimiento médico no dejen de tomar sus medicamentos en los días de los juegos.

“En algunas personas, el grado de ansiedad, no será controlado con el tratamiento no farmacológico, como el Yoga, la meditación, deportes y otras actividades físicas. Estas personas necesitan de tratamientos farmacológicos, pero es fundamental que esta medicación sea utilizada como orientación médica”, se orienta Rodrigues.

Facebook Commentarios