En su columna la Verdad Oculta (en el diario Expreso) “la falsedad de las reformas políticas” la Dra. Beatríz Mejía Morí, desarrolla una opinión acertada y yo comparto con punto y coma. Que Vizcarra pretende imponer reformas políticas que dice son cruciales para el desarrollo del país? Y que estas nada tienen que ver con el desarrollo ni el mejoramiento de la participación política? Es cierto, una vez más miente y deja sin nariz a “Pinocho”.

Moquegua
Pero cual es el fin? Tomar el control político del Poder Judicial, como en efecto ya lo ha hecho con la Junta Nacional de Justicia y con la Comisión de Reforma Judicial presidida por el presidente de la República, que quiebra el Orden Constitucional al vulnerar la autonomía y separación de los poderes del Estado. Ajá!

Ahora “con una inconstitucional cuestión de confianza, Vizcarra pretende imponer reformas políticas que dice son cruciales para el desarrollo del país, pero que analizadas técnicamente nada tienen que ver con el desarrollo ni el mejoramiento de la participación política que postulan; todo lo contrario, pues insisten en la entrega de una facultad política como es el levantamiento de la inmunidad parlamentaria a la Corte Suprema, despojando de esta facultad al Poder Legislativo que es el llamado a ejercerla por principio de autonomía y separación de los poderes del Estado y garantía de no ser usada como instrumento de coerción y control político de los congresistas”.

Vizcarra plantea además la prohibición de financiamiento ilegal de los partidos, cuando esto ya está legislado por la Ley 30689 y el Decreto Legislativo 1106, y prohibir que las personas condenadas no puedan ser candidatos, algo ya legislado por la Ley Electoral; por lo que quedarían tres reformas referidas a la paridad y alternancia de género, que obliga inconstitucionalmente a discriminar la participación política de las personas por la identidad sexual; las elecciones abiertas de las elecciones internas de los partidos, que lesiona el derecho de los militantes de un partido a elegir soberanamente a sus propios representantes; y eliminar el voto preferencial que limitará el derecho a elegir y generará una lucha fratricida por los primeros lugares de las listas”.

“Al no ser reformas para la solución de los problemas de impedimento a la participación política de los ciudadanos, los cuales han mantenido, desestimando la propuesta de la Comisión Tuesta de eliminar las millonarias firmas de adherentes, estas falsas reformas políticas son un medio para tomar control del Poder Legislativo, dado que ya controlan el Sistema Electoral y el Judicial y deben terminar de montar la dictadura ordenada por el Gobierno Mundial”.

Pregunto, los peruanos de buena voluntad esperamos sentados que el Congreso no sea cómplice de la dictadura del provincianito? Vaya uno a saber… A estas alturas vale el arrepentimiento de “La Carlota”? No, ya lo dijo.

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Jaime Uribe Rocha Periodista y columnista en medios escritos, experto en marketing político