El consumo diario de cannabis, sobre todo de alta potencia, está estrechamente relacionado con el riesgo de desarrollar una psicosis, concluye un estudio realizado en varios países europeos publicado hoy en la revista científica The Lancet.

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Varios estudios observacionales han señalado una relación entre el uso de cannabis y la psicosis, pero hasta ahora no estaría todavía totalmente demostrado, a un nivel de población, si los patrones de consumo de cannabis influyen en las tasas de psicosis.

Una de las autoras principales del nuevo estudio, Marta Di Forti, subraya que la investigación ha concluido que el uso de cannabis con alta concentración de THC (la sustancia psicotrahidrocannabinol) causa más daños a la salud mental que formas más débiles. Los investigadores también han demostrado cómo el consumo de cannabis afecta a la incidencia de trastornos psicóticos en la población.

“Como el estatuto legal de la marihuana va cambiando en muchos países y Estados, y como se consideran las prioridades terapéuticas de algunos tipos de cannabis, es de gran importancia para la salud pública que también consideremos los potenciales efectos adversos asociados al uso diario de cannabis, especialmente de variedades de alta potencia”, afirma la investigadora del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King’s College, de Londres.

El estudio analizó a personas en 11 lugares de Europa y uno en Brasil. En primer lugar, se ha estimado la prevalencia de la psicosis, identificando a todas las personas con un primer episodio que se presentaron en los servicios de salud mental entre 2010 y 2015.

Después, los investigadores compararon 900 pacientes con un primer episodio de psicosis con 1.237 personas sanas para entender los factores de risa asociados con la psicosis.

También se recopiló información sobre el historial de uso de cannabis y otras drogas recreativas en todos los participantes.

Se han establecido límites para la potencia del cannabis: por encima del 10% de THC se ha considerado alta potencia y por debajo del 10% de THC de baja potencia.

El uso diario de cannabis fue más frecuente y frecuente entre los pacientes con un primer episodio de Psicosis que entre los del grupo control.

Casi el 30% de los pacientes notificaron uso diario de cannabis, frente al 6,8% de los pacientes del grupo control.

El uso de cannabis de alta potencia (no necesariamente diario) también fue más frecuente entre los pacientes con episodio de Psicosis que en el grupo control, siendo del 37,1% en el primer caso, frente al 19,4% en el grupo control.

Por lo tanto, después de ajustar otros factores de riesgo, los investigadores concluyeron que en los lugares analizados las personas que usaban cannabis diariamente tenían tres veces más probabilidades de tener un diagnóstico de primer episodio de psicosis, comparado con quienes nunca habían consumido cannabis.

El riesgo aumenta a cinco veces más cuando se trata de cannabis de alta potencia.

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