Tailandia.- Después de tres días y varias horas a sumergirse en las aguas de la cueva de Tham Luang, en Chiang Rai, a los doce niños y el entrenador de 25 años fueron rescatados. La información está siendo impulsada por la Marina tailandesa.

Los niños y el entrenador del equipo han estado encerrados en la gruta 17 días.

Para completar esta operación extraordinaria y ardua que mantuvo al mundo en suspenso, en espera de que lleguen a la tierra cuatro buzos que participaron en la operación.

“No estamos seguros de si esto es un milagro, la ciencia o el que haya sido. Todos los trece ‘jabalíes’ están ahora fuera de la cueva”, escribió la Marina tailandesa en su página oficial de Facebook.

Los doce jóvenes, con edades comprendidas entre los 11 y los 16 años, y el entrenador del equipo, de 25 años, están atrapados en la cueva desde el 23 de junio, cuando allí entraron después de un entrenamiento, quedando atrapados por la subida de las aguas y en busca de una zona donde puedan estar a salvo.

El día 2 de julio, nueve días después de haber sido dados como desaparecidos, un equipo de buzos británicos encontró el grupo hambriento y fatigado dentro de la cueva, pero aún así de buena salud dada la situación en que se encontraban.

Tras el descubrimiento, se ha puesto en marcha un megaoperativo de rescate en el que participaron más de mil personas, incluyendo buzos de la parte superior de varias nacionalidades que condujeron al rescate en el terreno. Los buzos tardaron alrededor de las 11 horas con cada grupo de niños rescatados. Una operación de gran complejidad y maestría.

Durante este proceso, hay que lamentar la pérdida de uno de los buzos. El rescatador era un antiguo miembro de la unidad de élite de la Marina tailandesa que se ofreció como voluntario para ayudar en la misión de rescate. Murió por falta de oxígeno, la semana pasada, cuando regresaba de su misión, la de poner botijas de oxígeno en la posible ruta de salida de los niños.

“Después de poner las botijas, él quedó inconsciente en el camino de regreso. Otro buzo trató de reanimarlo, pero como no hubo respuesta, trató de llevarlo a cabo”, dijo el almirante Apakorn Yuukongkaew a los periodistas. “Las condiciones en la cueva son difíciles”, añadió entonces.

Las ocho niños se guardan entre domingo y lunes están en el hospital y de buena salud. Algunos hasta habrán pedido pan con chocolate para el desayuno, afirmaron fuentes oficiales a la agencia Reuters. Sólo dos chicos presentan signos de infección respiratoria.

 

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