Connect with us
demencia demencia

Uncategorized

Cura para la demencia puede estar en el agua fría, asegura estudio

Published

on

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido revela que una proteína producida cuando nadamos en agua helada o cuando el cuerpo se enfría puede proteger el cerebro de patologías degenerativas, a saber, la demencia.

La proteína RBM3, conocida como la’ proteína de choque frío ‘ se detectó por primera vez en la sangre de los seres humanos, más precisamente en los nadadores profesionales de invierno, se refiere a un artículo publicado por BBC News.

demencia

Anteriormente, ya se sabía que la proteína puede retrasar el inicio de la demencia e incluso reparar algunos de los daños que la enfermedad causa en momentos, sin embargo persistían dudas si esta sustancia era igualmente producida por el cuerpo humano.

Giovanna Mallucci, que dirige el Centro de Investigación Científica del Reino Unido en la Universidad de Cambridge, afirma que el descubrimiento podría ayudar a los científicos a formular nuevos tratamientos y medicamentos capaces de combatir esa enfermedad cerebral degenerativa.

En 2012, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que 35,6 millones sufrían de demencia en todo el mundo, y que esa cifra aumentará hasta los 65 millones en 2030.

El misterio de la ‘proteína del choque frío’

Mallucci y un equipo de investigadores detectaron inicialmente la ‘proteína del choque del frío’ en 2015.

En ese momento, enfriaron ratones sanos, y ratones con enfermedad de Alzheimer y enfermedad priónica (neurodegenerativa), hasta que quedaron en un estado hipotérmico. Es decir, hasta que a la temperatura dos de sus pequeños cuerpos estuviera por debajo de 35°C, dice la BBC.

Sin embargo, durante el proceso de recalentamiento, los científicos notaron que solo los momentos saludables lograron regenerar sus sinapsis; los ratones enfermos no lo hicieron.

Simultáneamente, detectaron que los niveles de la proteína RBM3 se dispararon en momentos saludables durante el enfriamiento, pero no en los otros.

El hallazgo sugirió que RBM3 podría ser la clave para la formación de nuevas conexiones.

Los investigadores validaron esta hipótesis en otro estudio, que demostró que las muertes de células cerebrales en los pacientes podrían evitarse elevando artificialmente los niveles de rbm3 en ratones.

Nadadores de invierno

Según la BBC, Mallucci acreditó que un medicamento para incitar a la producción de RBM3 podría ayudar a retrasar e incluso revertir la evolución de algunas dociones neurodegenerativas en humanos.

Todavía, la RBM3, no había sido descubierta en la sangre humana.

En una entrevista con el programa Today de BBC Radio 4, La profesora explicó que le gustaría investigar rbm3 en humanos. Pero, que las Directrices es hacen extremadamente difícil obtener permiso para dejar a las personas hipotérmicas.

‘Problema’ es que encontré una solución viable en el nadador Martin Pate, parte de un pequeño grupo que nada durante todo el invierno al aire libre y sin calefacción en Londres.

El atleta y los otros nadadores voluntariamente bajaron su temperatura corporal con frecuencia y como tal fueron perfectos para el estudio.

Mallucci aprovechó y durante los inviernos de 2016, 2017 y 2018 probó la proteína en los nadadores de invierno.

Los investigadores recorrieron a los miembros de un club de tai chi que practicaron ejercicio junto a la piscina, como grupo de control.

Durante los experimentos múltiples, los investigadores descubrieron que un número significativo de nadadores tenía niveles elevados de RBM3. Todos ellos han sido regularmente hipotérmicos, con temperaturas de hasta 34ºC.

Comparativamente, ningún individuo del grupo de tai chi mostró un aumento en los índices de rbm3 o experimentó temperaturas corporativas demasiado bajas.

Un gran desafío

A pesar del descubrimiento, los riesgos asociados con el enfriamiento extremo del cuerpo humano superan cualquier beneficio potencial, por lo que incluso la inmersión en agua fría no es un tratamiento potencial para la demencia, señalan los científicos.

Ahora el desafío es encontrar un medicamento que estimule la producción de la ‘proteína del choque frío’ en los humanos y verificar con toda certeza que esta ayuda de hecho a retardar la aparición de la enfermedad y a revertirla.

La BBC señala que otros científicos ya han detectado niveles similarmente altos de RBM3 en bebés y pacientes cardíacos o con derrames que quedarían hipotérmicos.

Facebook Commentarios
Advertisement

Opinión

Fanpage PYSN

Advertisement

Noticias Curiosas (•ө•)

Actualidad

Tendencias