No tiene sentido dormir bien, ver documentales históricos o leer libros durante horas si no se alimenta adecuadamente.

La alimentación desempeña un papel determinante en la eficacia de nuestra mente y en la capacidad de hacer frente a las más diversas eventualidades, incluido el inevitable proceso de envejecimiento.

cerebro

“Cada pensamiento que tenemos, cada movimiento que hacemos, cada sentido que usamos (visión, audición, olfato, paladar y tacto) requiere que las neuronas de nuestro cerebro funcionen – y eso requiere mucho combustible y nutrientes”, explica Martha Clare Morris, doctora y autora del libro “La Dieta del cerebro”, en declaraciones a la revista americana Women’s Health.

Alimentos que “matan” el cerebro

Pero no se trata sólo de dar a nuestra mente los nutrientes que más necesita para funcionar bien, sino también de evitar a aquellos que son perjudiciales.

Pensemos en el cerebro como un auto. El auto necesita combustible para funcionar, pero no puede ser cualquier combustible. Nuestra mente es igual: debemos evitar los combustibles que no le hacen bien.

Aquí se incluyen, sobre todo, los alimentos ricos en grasas nocivas o grasas saturadas y trans, presentes en los alimentos industrializados.

Carne roja. Es un alimento rico en proteínas y ácidos grasos, pero la verdad es que solo 100 gramos contienen 17,1 gramos de grasa, de los cuales 6,7 gramos son de grasa saturada.

Productos lácteos y huevos. No tiene que prohibir el consumo de estos alimentos, pero debe ingerirlos con moderación. Evitar los productos más gordos es fundamental y consumir huevos ecológicos cocinados sin grasa es también algo que hay que tener en cuenta.

Comida rápida. ¡Haga de esta comida rápida un evento anual, no un evento semanal! La cantidad de grasa, sal y azúcar que tiene un simple menú da miedo.

Seguro te interesa  6 trucos eficaces para hacer dormir a un bebé

Pasteles y dulces. Pueden estar presentes en la alimentación, pero deben reservarse para eventos especiales, como cumpleaños.

Facebook Commentarios