El partido entre Croacia y Dinamarca este domingo terminó empatado a un gol, en el tiempo regular. En la prórroga, Modric falló un penal en los instantes finales, y el juego se decidió en los penal.

Golpe de teatro en la final de Dinamarca y Croacia. Después de un empate en el tiempo reglamentario, Modric estuvo destacado en el juego. Por la positiva y la negativa, en un corto espacio de tiempo.

Suyo fue el pase magistral que aisló Rebic. Corría el minuto 118, lado a lado con el delantero croata, que pasó por el portero de Dinamarca y se preparaba para acabar con el juego, cuando fue derrocado por Zanka.

El árbitro marcó penalti, dio amarillo, nada más, a la defensa de Dinamarca y Modric volvió a ganar protagonismo. En la marca de los 11 metros, habló más alto de la ansiedad de avanzada en el momento del penalti. Casper Schmeichel defendió, manteniendo a Dinamarca en el juego hasta los penales que habían de decidir el rival de Rusia en los cuartos de final.

Una decisión en la que Dinamarca falló tres penales, resultó ganadora la de Croacia, que se ha perdido sólo dos (Modric sufrió frente a Schmeichel, pero marcó; por una uña negra, como se ve en la foto).

Subasic no quiso permanecer en la sombra del brillo de Schmeichel y defendió tres penales, uno a medias con el poste. Primero con los pies, en un remate de Schone para el medio de la portería menos un poquito, lo suficiente para que la pelota se bloquea en las botas del portero croata; después, y decisivo, al volar a la derecha y a meter las manos entre la pelota pateada por Jorgensen y la portería.

Rakitic quedó libre para definir. Con el peso de un equipo y de un país en los hombros, el centrocampista del Barcelona golpeó Schmeichel, Caspar, para desesperación de su padre Michael, que sufrió y revoloteaban en el camarote. La fiesta fue croata, en un final de juego de tal manera emocionante que difícilmente sería mejor si hubiera sido puesta en escena.

Y fue el fin dramático de un juego que comenzó a mil por hora. Dinamarca inauguró el marcador, luego a los dos minutos. En la primera jugada de peligro del partido, Zaka, tras un saque de esquina, aprovechó la confusión en el área y remató a la portería de Subasic, sin dar oportunidad de defensa al portero.

Sólo dos minutos después, Croacia estableció el empate. Después de una jugada confusa en el área, la defensa danesa intentó el corte, pero la pelota se fue a la cara de Christhensen, que aisló Mandzukic. El delantero no falló y puso el 1-1.

Después de un inicio de locos, el empate se mantuvo hasta el final del tiempo reglamentario, obligando a la prolongación.

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