Además de la dependencia, el medicamento puede causar taquicardia, hipertensión e insomnio.

De hecho, no hay sensación que traiga más alivio que respirar bien y, a menudo, cuando golpea esa gripe, resfriado o sinusitis, la primera reacción es ir a la farmacia y comprar un descongestionante nasal.

descongestionantes nasales

Hay varios factores que hacen que este tipo de medicamento tenga un alto índice de venta en las farmacias. Su precio varía, no se necesita una receta médica para la compra y su efecto ocurre entre 5 y 10 minutos después de la aplicación.

Mientras tanto, toda esta eficacia viene acompañada de un precio. Si se usa de forma exagerada, el médico puede traer serios riesgos para la salud como taquicardia, hipertensión e insomnio.

En los lados de la nariz, hay estructuras llamadas cornetas, que están formadas por una estructura central recubierta de mucosa, cuando hay una molestia o alguna enfermedad, esos cornetos se hinchan y dificultan la respiración. Los descongestionantes nasales tienen sustancias conocidas como vasoconstrictoras que tienen un mecanismo que contrae los vasos sanguíneos de los cornetos, devolviendo la sensación de alivio hasta seis horas.

Según el presidente de la Academia Brasileña de Rinología, Márcio Nakanishi, en una entrevista con la agencia Canarino, estas sustancias vasoconstrictoras no sólo actúan en la región nasal, el efecto constrictor puede producirse también en otras partes del cuerpo.

“El vasoconstrictor puede cerrar los vasos del corazón y aumentar la presión, causando hipertensión”, ejemplifica Nakanishi.

¿Descongestionante nasal vicia?

El término correcto para definir esta situación se llama “efecto rebote”, con la sensación de alivio inmediato como su mayor responsable. Una vez que alguien usa la medicina, la nariz se desabrocha rápidamente, cuando el efecto pasa, la nariz se vuelve a cerrar. Cuanto más usa la medicina y respira mejor siente la necesidad de usarla. Su uso crónico reduce el tiempo de efecto de la medicina, haciendo que la nariz se atasque más rápido.

“La gente dice “Soy adicto”, pero no es la adicción a la química. Es mucho más en el sentido de que la persona necesita la medicación todo el tiempo”, afirma Nakanishi.

Según el presidente de la Sociedad de Otorrinolaringología de Río De Janeiro, Miguel Tepedino, es fundamental consultar a un otorrinolaringólogo para tratar el “efecto rebote”.

“Hay que evaluar si la nariz está obstruida sólo por la adicción, porque el paciente usó el descongestionante una vez que estaba resfriado y luego siguió usándola, o porque tiene otro problema que no conoce, como la desviación del tabique. En este último caso, sólo detener el descongestionante no resolverá el problema, porque la persona seguirá respirando mal”, explica Tepedino.

¿Cuáles son las contraindicaciones?

En una alerta publicada en 2016, la Anvisa informa que el uso de descongestionantes nasales debe evitarse en personas con enfermedades cardíacas, hipertensión, tiroides, diabetes, rinitis crónica y glaucoma.

Según la alerta, la situación es aún más grave en niños, el uso, especialmente en sobredosis, puede causar náuseas, dolor de cabeza, hipertensión, hipotensión, depresión del sistema nervioso central con marcada disminución de la temperatura corporal, bradicardia, sudoración, somnolencia y coma.

La Anvisa también indica que el tiempo máximo de tratamiento con descongestionantes nasales vasoconstrictores es de hasta tres días.

¿Cómo evitar los descongestionantes nasales?

La nariz es un filtro natural del aire que respiramos y, por mucho que no sirva como descongestionante, los médicos indican que en días fríos y secos es importante mantener la nariz hidratada con suero fisiológico.

“Cuando pones una solución fisiológica, que tiene la misma cantidad de sal del líquido corporal, ella sólo entra en el cuerpo como mecanismo de limpieza. Por supuesto, puede liberarse la nariz, especialmente si la persona tiene catarro o algún tipo de obstrucción en la mucosa. Pero no es lo mismo que descongestionante. El Descongestionante es un remedio, con varias sustancias que generan este compuesto vasoconstrictor”, explica Nakanishi.

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