Aunque el cáncer de ovario es poco-sólo el 3% de los tumores diagnosticados – es una de las principales causas de muerte relacionadas con el cáncer en las mujeres.

cáncer de ovario

El cáncer de ovario es una de las principales causas de mortalidad relacionadas con el cáncer en las mujeres. Esto está relacionado con el hecho de que el 70% de los casos son diagnosticados en fase localmente avanzada o con metástasis (cuando la enfermedad ya ha afectado a otros órganos).

Aprovechando que el 8 de mayo es el día de la conciencia sobre el tema, la oncóloga Dra. Michelle Samora ha reunido algunas dudas comunes y que pueden marcar la diferencia en la búsqueda del diagnóstico y tratamiento de la enfermedad. Vigile y alerte a sus familiares y amigas.

1 – d

Durante la edad fértil (antes de la menopausia) las mujeres no desarrollan cáncer de ovario.

Mito: este tipo de cáncer es más común en mujeres que ya están menopáusicas, mayores de 50 años, pero eso no es una regla. Se recomienda que durante la edad fértil las mujeres mantengan un seguimiento ginecológico regular, no sólo por el cáncer de ovario, sino también para prevenir el cáncer de cuello de útero y evaluar las enfermedades de transmisión sexual.

2 – ¿Tomar la píldora reduce las posibilidades de cáncer en los ovarios?

Cierto: los estudios indican que las mujeres que usan anticonceptivos tienen menos posibilidades de desarrollar cáncer en los ovarios, pero eso no significa que quien toma o toma anticonceptivos no tenga la enfermedad.

¡3-quiste en el ovario es cáncer!

Mito: Definitivamente tener un quiste no significa tener cáncer. Pero es importante que la mujer con un quiste haga un seguimiento médico para que sea tratada correctamente y, dependiendo del caso, removida.

4-cáncer de ovario no tiene síntomas.

Más o menos: es cierto que en la fase inicial de la enfermedad los síntomas son muy discretos, pero podemos considerar los signos de abajo como una alerta:

– Aumento desproporcionado de la voluntad de orinar;

– Dolor en la región abdominal;

– Indigestión;

– Cansancio intenso y sin motivo aparente;

– Sangrado vaginal anormal;

– Rápida pérdida de peso.

El cáncer de ovario tiene una mayor incidencia principalmente en las mujeres menopáusicas y el riesgo de desarrollar este cáncer a lo largo de la vida es del 1,3%. Entre los factores que contribuyen al aumento del riesgo de esta enfermedad se encuentran la primera menstruación temprana (por debajo de los 12 años), la menopausia tardía (por encima de los 52 años), la obesidad y el tabaquismo. Por otra parte, el embarazo, la lactancia y el uso de anticonceptivos orales reducen el riesgo de cáncer de ovario.

Alrededor del 15% de los tumores ovarianos se deben a la predisposición genética hereditaria heredada de padre o madre. Sin embargo, los expertos subrayan que las mutaciones genéticas que predispone al cáncer de ovario pueden no limitarse a las mujeres con una fuerte historia familiar de la enfermedad. De hecho, alrededor de un tercio de los pacientes portadores de la mutación del gen BRCA (principal gen implicado en la aparición de esta enfermedad) ni siquiera presentan un familiar portador de cáncer. Por esta razón, al diagnosticar el cáncer de ovario, todas las mujeres deben someterse a pruebas genéticas. “Si eres mujer, no dejes de buscar a tu ginecólogo periódicamente. Eso puede hacer toda la diferencia para su salud”, termina la Dra. Michelle Samora

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