El diagnóstico de cáncer de mama no impidió que la funcionaria pública Clidineia Inez del Nacimiento, de 45 años, realizara el sueño de ser madre. Ella no sabía que el tratamiento para la enfermedad podría causar infertilidad y, al recibir la información de que sería posible preservar la fertilidad de la congelación de los óvulos, decidió someterse a la técnica, alternativa que ha crecido, según clínicas y especialistas oídos por el Estado.

Ellos afirmaron que el aumento está ligado al éxito del tratamiento contra el cáncer, los avances en las técnicas de reproducción asistida y divulgación del método.

En el caso de Clidineia, la detección del cáncer de mama se dio durante los preparativos para la boda. “Fue complicado. Es un tratamiento caro, y yo tenía que entrar rápido en la quimioterapia porque el cáncer era avanzado.” Ella aplazar el matrimonio y ha apostado por la maternidad post-cáncer. “Era mi sueño. Dije que iba a correr y hacer la congelación de los óvulos. Estábamos con las economías del matrimonio y, en vez de casarse, hice el tratamiento para congelar los óvulos.”

El tratamiento fue exitoso y la paciencia de la acompañó durante los cinco años que tuvo que esperar a la liberación para poder quedar embarazada. “El diagnóstico me asustó mucho, pero me dolió más la posibilidad de no ser la madre que tiene un cáncer, porque estaba seguro de que iba a estar curada.” Y todo anduvo bien. Hace 1 año y 10 meses, nació Lidia.

Para presentar la opción de la congelación de óvulos a las pacientes, profesionales de las áreas de oncología y reproducción asistida se han aproximado. “En los últimos dos o tres años, el especialista en fertilidad pasó a introducir en los congresos médicos, porque hay una demanda de pacientes.

Antes, la preocupación era diferente: el tratamiento era muy largo. Esto ha cambiado, y los protocolos de reproducción asistida) se han convertido en rápidos”, afirma Gilberto Amorim, de la Sociedad española de Oncología Clínica (Sboc).

De acuerdo con Amorim, cada vez más mujeres en edad fértil, pero aún sin hijos, reciben el diagnóstico de cáncer y, por ello, los médicos están atentos. “Un problema crítico es el acceso, porque (congelación) todavía es muy caro, pero la mujer debe ser informada.” El cáncer de mama es uno de los más frecuentes entre las mujeres y se estima el 59,7 mil casos para cada año del bienio 2018/2019, según el Instituto Nacional de Cáncer (Inca).

Historias como la de Clidineia aún no son comunes en Brasil, pero se han vuelto más recurrentes. Para Mauricio Chehin, médico especialista en reproducción humana y coordinador del Proyecto Oncofertilidade de Huntington Medicina Reproductiva, aspectos sociales (como el aplazamiento del embarazo por cuestiones profesionales) y médicos (como ocurre en pacientes oncológicos) hacen crecer la congelación de óvulos. “La demanda ha aumentado, pero aún es baja. En 2014, ocho mujeres congelaron los óvulos por causa de cáncer de mama. En este año, hasta septiembre, fueron 16.”

El ginecólogo especialista en reproducción humana, Renato de Oliveira cuenta que las atenciones en la clínica Criogénesis de pacientes con este perfil han pasado de los 50, en 2016, a 81 en 2017. “El diálogo sobre este tema es fundamental”, dice Oliveira, que también es coordinador de la Disciplina de la Salud Sexual, Reproductiva y Genética de la Facultad de Medicina de la ABC.

Incentivo. El especialista en reproducción humana y director del Fertility Medical Group, Edson Borges, afirma que la congelación de óvulos es un incentivo para la paciente afrontar el tratamiento contra el cáncer sin derribar emocionalmente.

La terapeuta ocupacional Renata Lattaro Conejo Senra, de 34 años, descubrió el cáncer cuando hacía pruebas para tratar de una fertilización in vitro. Ella llegó a retirarse de la congelación, pero retomó el plan de tener un hijo, después de la cirugía en junio. “La gente va ganando fuerzas. La medicina está avanzada y la posibilidad de curación es alta.”

COMO FUNCIONA:

Facebook Commentarios