Cuántas veces has oído la frase ‘mírame a los ojos y dime la verdad’ tanto en la vida real como en el cine o en la televisión? La frase puede hacer creer que es físicamente imposible mentir cuando nos miramos directamente a los ojos de alguien, si al menos fuera tan sencillo…

Hasta que la ciencia acepta que alguien que mantiene contacto visual puede aún así estar mintiendo hasta los dientes (pero probablemente ya lo sabía).

Sin embargo, ¿sabía que todo depende de como la persona se ve a sí mismo o usted mira para este individuo?

Un equipo de investigadores de la Universidad de Tampere, en Finlandia concluyó que poco o mucho contacto visual pueden ser elementos denunciadores de la deshonestidad.

El estudio finlandés publicado en la revista científica Sentido and Cognition, analizó el impacto del contacto visual en 51 participantes, de edades comprendidas entre los 19 y los 37 años, al utilizar un juego de ordenador para dos personas.

En cada partida, los investigadores permitían que los voluntarios visualizasen brevememente el oponente a través de una ventana de vidrio especial, después de este episodio el juego iniciaba.

Dependiendo de la persona, el oponente miraba directamente a los ojos del otro individuo o hacia abajo en dirección a la pantalla del ordenador. Se constató que mirar directamente a los demás por un período breve de tiempo – alrededor de cinco segundos – reduce posteriormente el uso de engaño o mentira durante el juego en sí.

Sin embargo, los investigadores notaron que quien miraba para el otro participante sólo de refilón o quien miraba intensamente mentía más en comparación con los otros participantes.

“Se Trata del primer estudio que demuestra el efecto del contacto visual en la interacción con alguien y midiendo de esta forma no sólo los niveles de deshonestidad, como de mentira”, refirió Jonne Málaga, el líder del estudio.

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