Nuno Garoupa, economista y profesor de Derecho en la George Mason Scalia Law, en Virginia, Estados Unidos, dice que en estas elecciones “el que ganó, ganó menos de lo esperado. Y quién perdió, perdió menos de lo esperado”. Esto porque, explica, el “Partido Republicano controla las dos cámaras [Representantes y el Senado] y más cerca de siete estados — digo casi porque aún no hay cifras definitivas cuando escribo estas notas — antes de las elecciones, por lo que no ganó; y el Partido Demócrata controla ahora la Cámara de Representantes y más cerca de los siete estados que antes de las elecciones, por lo que no se perdió”.

No hay, de esta forma, una “ola azul tsunami Trump”. Nuno Garoupa habla en “muro azul”. “Trump perdió menos que otros presidentes y, posiblemente, tendrá hasta ganado escaños en el Senado. Los demócratas han parado la hemorragia de votos y recuperaron lugares en House [Cámara de Representantes) y en los Estados. Obama y Hillary dejaron los demócratas con uno de los peores resultados de su historia en el año 2016, ahora se han recuperado un poco. Sin embargo, de cara a 2020, a mi me parece que Trump se encuentra en una posición favorable, la coalición está casi intacta y la distribución de votos reflejada en el Senado deja abierta la posibilidad de repetir el resultado en 2020”, analiza.

Sobre los desafíos que enfrentará Donald Trump, ahora que ha perdido la mayoría en la Cámara de Representantes, el profesor en los Estados Unidos devalúa su relevancia. Esto porque, argumenta, “el Senado puede frenar las iniciativas legislativas de la House”; porque la mayoría republicana en el Senado “es sólida”; y porque una relación conflictiva de la Administración Trump con el Congreso “no será nada nuevo”. Más, dice, “hace mucho tiempo que Trump optó por gobernar por executive orders [órdenes ejecutivas] y este modelo será probablemente más sensible a la composición del Tribunal Supremo — donde Trump tiene un apoyo mayoritariamente favorable al poder ejecutivo — que en el Congreso”.

También en la línea económica no habrá muchos cambios. “Es posible que los demócratas intentan invertir algo en el área de la salud, pero de dudoso éxito”, dice. “Por otra parte, en términos de la legislación concreta o rumbo estratégico, la política económica de Trump poco ha cambiado en relación a Obama. Hay las cuestiones de la desregulación o la bajada de impuestos, pero esto no me parece que la nueva composición del Congreso sea tan opuesta a la anterior”, añade.

En su análisis, a nivel de la política exterior de los Estados Unidos no habrá grandes novedades. No habrá porque, en primer lugar, “en términos concretos las tales cambios han sido siempre más retórica que efectiva”; después, porque “es un área de la prerrogativa presidencial donde el House tiene muy poca influencia”.

Nuno Garoupa considera que estos resultados en las elecciones intermedias permiten a Donald Trump “un optimismo moderado” en lo que respecta a una eventual carrera a la reelección en el año 2020. “La coalición está intacta”, explica. “Conseguir la misma distribución de votos por estados que en 2016 — y los resultados del Senado para ello apuntan —, tiene bastantes posibilidades de reelección”, defiende.

De esta forma, los resultados del Partido Demócrata “son buenos resultados a largo plazo”, considera. “La demografía está cambiando en sentido favorable (incluso en estados como Texas) y que probablemente pueden impedir que los Republicanos cambien los distritos electorales después de 2021 de forma masificada (a través de los congresos estatales)”.

El problema para los Demócratas, explica, “sigue siendo el 2020”. Esto es, “no hay un candidato obvio, la coalición sigue siendo muy heterogénea y no hay onda azul de rechazo a Trump”.

Las elecciones intermedias están marcadas también por el número récord de candidatas mujeres electas para la Cámara de Representantes. Entre ellas figuran las dos mujeres más jóvenes de la historia en ser elegida para la cámara baja del Congreso en la historia de los Estados Unidos, Alejandría Casos-Cortez y Abby Finkenauer, ambos con 29 años. Nuno Garoupa cree que este resultado, que no lo sorprende, viene “de la propia transformación del Partido Demócrata”, pero que “esto no sólo a los demócratas para tener victorias sólidas”.

En cuanto a la dimisión del fiscal general estadounidense Jeff Sessions, forzada por el propio Donald Trump, el economista dice que se trata de una “remodelación que se esperaba” una vez que Donald Trump “se siente reforzado con este resultado”.

Y que Estados Unidos salen de estas elecciones? “Como entraron: divididos, polarizados como en 2016. Nadie realmente ha cambiado de opinión en dos años”, concluye.

En la votación del martes, el Partido Demócrata estadounidense ganó el control de la Cámara de Representantes (cámara baja del Congreso), mientras que los republicanos lograron mantener el dominio del Senado (cámara alta del Congreso). El Partido Republicano ha logrado conservar el control del Senado con victorias importantes en los Estados de Indiana, Texas y Dakota del Norte.

Estaban en juego los 435 escaños que componen la Cámara de Representante y 35 de los 100 asientos del Senado. A la par de ello, también fueron elegidos 36 gobernadores de los 50 Estados que componen el país.

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