Millones de personas en todo el mundo están intentando perder peso en este momento, y por eso es imperativo acabar con algunos mitos al respecto. Clare Collins y Tracy Burrows, profesoras de nutrición y dieta en la Universidad de Newcastle en el Reino Unido, revelaron a The Conversation, siete mentiras que en algún momento todos nos preguntamos si son verdad.

proteína

1-el apio tiene calorías “negativas”

Un trozo de apio de 15 centímetros tiene aproximadamente 19 kilojulios (cinco calorías, porque 1 kcal = 4,184 kJ). El cuerpo utiliza casi el 10% de esta cantidad para digerir el vegetal. A ese proceso se le llama efecto térmico de la comida.

En la práctica, sólo se gastan uno o dos kilojulios. Lo único que funciona con esas calorías negativas es el agua helada. Esto se debe a que el líquido necesita calentarse a la temperatura corporal antes de ser absorbido. Este calentamiento utiliza algunos kilojulios. Como el agua en sí no tiene calorías, el efecto es “negativo”.

2-no comer después de las 7 de la noche acelera la pérdida de peso

Más importante que la hora del día en que come es lo que come y cuánto come. Es la cantidad total de kilojulios que consume junto con la actividad física realizada durante todo el día la que determina si gana, mantiene o pierde peso. No es relevante a qué hora come, si ingiere más kilojulios de lo necesario, el cuerpo almacenará el exceso como grasa.

Algunos estudios a corto plazo han demostrado que ingerir la mayoría de sus kilojulios al final del día podría empeorar el índice de azúcar en sangre, pero es necesario realizar investigaciones más largas y amplias para confirmar o no dicha inferencia.

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3-Beber agua antes de comer hace que pierda más peso

Podría funcionar para algunas personas. En un experimento realizado con adultos obesos, la mitad de los participantes bebieron 500 mililitros de agua media hora antes del desayuno, el almuerzo y la cena, mientras que se le pidió a la otra mitad que le explicara que sus estómagos estaban llenos 30 minutos antes de cualquier comida.

Los dos grupos perdieron peso durante 12 semanas, pero los que bebieron agua perdieron 1,3 kilos más que el otro grupo. Un metaanálisis sobre los efectos del agua en la absorción de energía y el metabolismo mostró resultados muy variados que iban de efectos negativos y nulos a positivos. Pero beber agua puede ayudar a reducir la ingesta de calorías diarias cuando reemplaza bebidas como refrescos y zumos.

4-Dietas cetogénicas son mejores que otras dietas

Las Dietas cetogénicas cortan radicalmente la ingesta de carbohidratos y tienen un alto contenido en grasas y proteínas. Un análisis de 13 estudios de pérdida de peso que duraron al menos un año descubrió una ventaja de 900 gramos en aquellos que siguieron ese tipo de dieta en comparación con los seguidores de una dieta pobre en grasas.

Otra revisión examinó el impacto de dos tipos de dietas severamente restringidas en el apetito de la gente.

Los análisis de dos dietas cetogénicas que restringieron radicalmente los hidratos revelaron que redujeron el hambre y la voluntad de comer. Tres estudios sobre dietas de bajo nivel de energía, en las que el total de calorías ingeridas se limita a 2.500 kilojulios al día, mostraron niveles de hambre significativamente bajos, con mayor sensación de saciedad.

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Estas dietas son muy restrictivas y sólo deben aplicarse bajo supervisión médica, ya que tienen efectos secundarios negativos, como dolores de cabeza, mal aliento, problemas de la vesícula biliar y estreñimiento.

5-mascar chicle acelera la pérdida de peso

El acto de masticar envía señales al cerebro que dicen que está empezando a comer y pronto se sentirá satisfecho. Un estudio realizado en 60 adultos analizó los efectos de masticar chicle en el apetito de las personas.

Los investigadores descubrieron que el hábito hacía que los adultos más delgados disminuyeran la cantidad de comida que ingieren mientras aumentaban en los que estaban por encima del peso.

La revisión de 13 estudios reveló que masticar estaba asociado con la disminución del hambre, mientras que 10 de 16 investigaciones experimentales mostraron que el acto reducía la cantidad de alimentos ingeridos.

Notaron la existencia de un vies, lo que significaba que los estudios con resultados positivos tendían a ser más publicados. Lo interesante es que hasta ahora no se han realizado estudios que analicen el impacto directo de masticar chicle como forma de perder peso.

6-no comer antes de practicar ejercicio quema más grasa

¿Debería comer antes de hacer ejercicio? El debate continúa y las opiniones están divididas, pero esto ya se ha probado en un estudio que compara el consumo de energía total utilizado y la cantidad de grasa y carbohidratos quemados antes, durante y después del ejercicio en 12 hombres sanos y activos.

Los voluntarios fueron probados después de una noche de ayuno y otro día después del desayuno. Ayunar antes de entrenar dio como resultado una pérdida de grasa un 15% mayor. Sin embargo, alimentarse antes hizo que los individuos perdieran un 20% más de energía.

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Una investigación reciente ha descubierto que cambiar la frecuencia de las comidas durante el día, es decir, alimentarse una, dos o tres veces al día, apenas cambia el peso del cuerpo.

7-Comer pomelo ayuda a quemar la grasa

Un análisis de tres pruebas de los efectos del pomelo sobre el peso corporal no encontró ningún efecto real en comparación con las muestras de control.

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