Cuidado con los alimentos calóricos y reconfortantes. Además de contribuir al sobrepeso y a la mala salud digestiva, la piel también puede sufrir.

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Cuando la temperatura empieza a disminuir, es común atacar el refrigerador e ingerir una alimentación menos equilibrada.

“La gente siente más hambre y deseo por alimentos con más calorías en invierno, porque nuestro metabolismo se hace naturalmente más rápido en el intento de regular la temperatura corporal. El problema es que muchos de esos alimentos que comemos en el frío pueden acelerar el proceso de envejecimiento cutáneo”, explica la dermatóloga Valéria Marcondes, miembro de la Sociedad Brasileña de Dermatología y de la Academia Americana de Dermatología.

Aquí están los grandes villanos de la piel joven, según la doctora:

Dulces-los hidratos de carbono (o azúcar) en exceso interactúan con las proteínas y grasas en la producción de los AGEs (agentes de glucación avanzados) que alteran las estructuras y funciones del colágeno y la elastina, causando a su vez problemas de piel, como la aparición de arrugas, flacidez y manchas. Y el problema es que los dulces son justamente muy ricos en azúcar. “El exceso de glucosa puede provocar la desreglamentación de los genes Pro longevidad y aumentar la concentración de AGEs”, afirma el médico.

Comidas rápidas de microondas-los alimentos rápidos y ultraprocesados, hechos para ser calentados en el microondas, pueden constituir un verdadero peligro. “Además de varios aditivos químicos, hay una gran concentración de sodio y carbohidratos en estos productos. El elevado consumo de sal hace que el cuerpo retenga más líquido y la piel sufre de ello, ya que se deshidrata y a menudo presenta signos de hinchazón y cansancio”, explica Valeria.

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Carne roja-sí, en los días más fríos no hay nada mejor que un buen estofado, pero la Unión de carne roja con patatas, salsas y sal en exceso pueden caer como una bomba en el organismo, al final limitando la acción antioxidante. “La carne roja, rica en grasas saturadas, aumenta el colesterol malo y puede inhibir la actividad de SIRT1 (proteína que estimula la longevidad celular), lo que provoca la muerte temprana de las células. Esto tiene una relación directa con el proceso de envejecimiento”, afirma la doctora.

Se fríen las patatas fritas, el hojaldrado caliente y otros tipos de fritos, como los rissoles o las croquetas, están en su lista de compras, sepa que el aceite utilizado para cocinar a altas temperaturas se convierte en grasa saturada, disminuyendo la vida celular y añadiendo demasiada sal a la alimentación.

Quesos amarillos – además del alto contenido en grasa, quesos como el flamenco, emental, brie, cheddar, o parmesano, entre otros, como son derivados de leche, pueden aumentar la expresión de la hormona IGF-1, que está asociada a una producción exacerbada de sebo y acné. “Si no se trata adecuadamente, el acné puede dejar manchas y cicatrices que hacen que la piel se vea envejecida”, señala la dermatóloga.

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