Se trata de la segunda misión espacial china a poner una sonda en la superficie de la Luna, después de otra, en 2013.

La nueva misión de la agencia espacial china, la “Chang’e-4”, es, sin embargo, la primera del mundo a enviar una sonda y un vehículo robotizado para el “lado oscuro de la Luna”, donde la intención de poner a prueba el crecimiento de las plantas y captar señales de radiofrecuencia normalmente bloqueados por la atmósfera terrestre, de acuerdo con un artículo de la revista científica Nature.

Luna

La “Chang’e-4” tiene un lanzamiento previsto para el final de la tarde de hoy (madrugada del sábado en China) desde el Centro Espacial de Xichang.

El lugar probable de la sonda y del vehículo robotizado será el cráter de Von Kármán, situada en la cuenca del Polo Sur-Aitken, la mayor y más antigua de la depresión en la Luna, y una de las mayores zonas de impacto del Sistema Solar.

“Es un área clave para dar respuesta a diversas cuestiones sobre la historia de la formación de la Luna, incluyendo su estructura interna y la evolución de su temperatura”, afirmó, citado por la revista Nature, el investigador Bo Wu, de la Universidad Politécnica de Hong Kong, que describió la topografía y geomorfología del cráter.

El vehículo robótico de la “Chang’e-4” está preparado para llevar a cabo diversas experiencias en el suelo lunar, cómo evaluar con un radar, el espesor de las capas subterráneas y estudiar con un espetrómetro la composición mineral a la superficie.

La sonda está equipada también con varios instrumentos, va a estudiar el gas interestelar y los campos magnéticos que se diseminan después de la muerte de una estrella y de comprobar si la patata y la planta herbácea “Arabidopsis thaliana” (de la familia de la mostaza) crecen y hacen la fotosíntesis en un entorno controlado, pero condicionado a la de los neutrones de la superficie lunar.

Experiencias anteriores realizadas en la Estación Espacial Internacional, han revelado que la patata y la “Arabidopsis thaliana”, pueden crecer normalmente en entornos controlados que están sujetos a una gravedad inferior a la de la Tierra, pero no de una gravedad tan baja como la de la Luna.

Para comunicarse con la sonda, el centro de control de misión “Chang’e-4” utilizará el satélite Queqiao, lanzado en mayo, para intermediar en las comunicaciones con el aparato (la comunicación directa con la sonda no es posible en el lado oculto de la Luna).

Después de la “Chang’e-4″, se seguirá la misión Chang’e-5”, con lanzamiento previsto para el año 2019, y con la que China pretende recoger muestras del suelo lunar.

La meta final de la agencia espacial china, aún sin fecha marcada, es la de crear una base en la Luna para la exploración humana.

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