Mbappé no había ni nacido cuando Francia ganó su única Copa del Mundo en 1998. Con 19 años y medio, es el jugador más joven entre los que aún están actuando en la Copa de Rusia. Aún así, Kylian Mbappé pasa lejos de actuar como un niño. Por el contrario, ha demostrado ser gente grande en la victoria por 4 a 3 en contra de la Argentina, el último sábado, en el centro de Kazán, por los octavos de final de la Copa del Mundo.

Además de la resistencia absurda en la que resultó en el penal sufrido y el primer gol francés, que marcó el tercero y el cuarto gol y fue elegido el mejor jugador del partido. Sin embargo, más que eso, lo que Mbappé mostró fue la actitud competitiva, no la búsqueda de un protagonismo estéril. Por lo menos en la Copa, no es de estar quejándose con arbitraje o rodando en el suelo – como ocurrió con su compañero Neymar, del PSG, que en los dos primeros juegos de Mundial. Juega con ligereza, velocidad y decisión.

Las comparaciones con Neymar van haciéndose inevitables. El brasileño también explotó muy temprano y luego pasó a ser visto como el sucesor de Cristiano Ronaldo y Messi. Los dos llegaron juntos al PSG, un año atrás, y Mbappé debería ser “el Neymar de Messi”, o sea, el número dos, el reparto.

Hoy en día, la impresión es que Mbappé ya se está convirtiendo en un rival directo de Neymar para tomar el trono, que se divide por Messi y de Cristiano Ronaldo desde el año 2008. Esta evaluación sobre el joven delantero francés vale por juego y actitud.

“Kylian tiene mucha calidad, como Ronaldo (el Fenómeno) tenía. Es técnico, rápido, tiene gol, definición. Tiene todo el talento para hacer una carrera como la de él. Falta mucho, pero tiene el talento necesario”, analizó el astro Paul Pogba, cuando se le preguntó sobre las similitudes entre Mbappé y el Fenómeno Ronaldo.

Facebook Commentarios