Un juego de ajedrez con discursos antagónicos

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RzZBin Un juego de ajedrez con discursos antagónicos

en la tarde del martes, ocho de cada diez espectadores que vieron la televisión en Cataluña estaban siguiendo el discurso de Carles Puigdemont el Parlamento, en el que declaró la independencia para luego suspender y hacer una llamada al diálogo con el Estado. La intervención del presidente español, Mariano Rajoy, el día después de que el Congreso no tiene una cuota de pantalla tan relevante, pero el hecho es que sus palabras han capturado las noticias de esta semana. Se trata de un juego de ajedrez con dos discursos antagónicos. La política de carga de las intervenciones, el contexto de excepcionalidad y el significado de los mensajes que han significado que las apariencias de los políticos son analizados en detalle. ¿Qué tienen en común Rajoy y Puigdemont cuando se comunican? Lo que dicen en sus discursos? Y tus gestos?

En general, los expertos consultados por la encuentran en la actualidad muy pocas similitudes entre los dos líderes. “Ambos se mueven entre el gris y la solemnidad de la hora de vestir”, dice el profesor de comunicación en la UOC Lluís Pastor. Más allá de esto, y de la utilización de la cátedra para hacer los discursos, de los tutores en la comunicación no se detectan muchas más similitudes. De hecho, sugieren que los estilos de Rajoy y Puigdemont son totalmente diferentes. En él se resume el consultor y profesor de comunicación de la Pau Canaleta: “Puigdemont tiene un discurso del siglo xxi, y Rajoy, del siglo XIX”. El hecho de ser periodista y de estar muy acostumbrados a las redes sociales permite Puigdemont “clavado” los mensajes que se desea transmitir, dice Canaleta. La gran virtud de la Puigdemont en el nivel de comunicación es precisamente el talón de Aquiles de Rajoy. “Sería buenísimo si sólo la existencia de la prensa escrita, porque es un buen parlamentario y tiene un gran dominio de la oratoria”, dijo la Canaleta. En un mundo que ya hace tiempo que trabaja en el ritmo acelerado de las redes sociales, donde todo es analizado a la segunda, Rajoy tiene mucho que perder, concluye.

La historia de frente a la opinión

Los discursos de esta semana reflejan la disparidad de estilos entre los dos líderes. Puigdemont comenzó a ir sobre la cronología de la política desde el pacto de la Transición a la 1-O. “Es un discurso de la narración, en la que Puigdemont es el narrador”, explica el Pastor, quien señala que este tipo de intervenciones de hacer que la gente “cree y sigue en lo más”. Por otro lado, Rajoy ha hecho un “discurso de opinión”, como si se tratara de un artículo para un periódico. “No dicen que lo que ha sucedido, pero se hace uso de frases con palabras abstractas, adverbios y adjetivos de opinión”, dice el Pastor, quien explica que parte de la “derrota de la comunicación” de Rajoy en frente de Puigdemont es “la falta de historia”. Esto puede ser explicado también con figuras. Mientras que el presidente de cataluña fue utilizado hasta 25 veces la palabra Constitución y 5 la palabra Estatuto -la mayoría de los casos, con el fin de contextualizar el conflicto catalán, Rajoy hizo referencia a la carta magna de una docena de veces. En todos, para que quede claro que es su línea roja y que es innegociable modificar a celebrar un referéndum.

El uso de ‘democracia’ y ‘derecho’

El uso de la palabra referéndum también se muestra la diferencia entre la “historia” de Puigdemont y “la opinión” de Rajoy: si el presidente de la Generalitat, fue utilizado en 19 ocasiones, el presidente español se dijo en 13 ocasiones, pero en todos los casos con el adjetivo ilegal o fraudulenta en el lado. Y en esta comparación, es sorprendente la batalla de aclarar el significado de lagunes palabras. En el caso de la democracia. Para Puigdemont dice una docena de veces-es el derecho a votar, pero para Rajoy es casi un sinónimo de la Constitución, porque significa que el actual marco jurídico, las reglas del juego en 1978. Lo mismo sucede con la ley. Rajoy, que dice hasta 26 veces, insiste en el concepto de lugar el referéndum y el Proceso en la ilegalidad (y, por lo tanto, en el delito).

otra de las principales diferencias entre los dos discursos es el público a quien van dirigidas. Mientras Puigdemont se refiere a los catalanes y a la prensa internacional, Rajoy se acerca el discurso en clave interna. “Se dirige en primer lugar a la iglesia de su parroquia”, dice Canaleta, quien agregó que el tono de un “duro y contundente” al presidente español quería para “marcar su territorio” delante de sus compañeros de partido, sino también por el PSOE y los Ciudadanos. Esto explicaría por qué Rajoy dice que España y español quince veces y, por otro lado, el presidente de cataluña, prácticamente no hay llamadas, pero si lo dice hasta 29 veces Cataluña los nuevos tiempos personas y siete veces los catalanes.

La política de comunicación de los expertos están de acuerdo para decir que Puigdemont mostró que estaba “tiene” durante su discurso, sobre todo en la segunda parte. Pastor explica que, en el momento en que se declara y se suspende la independencia, el presidente comienza a hacer gestos que hasta entonces no había hecho. Usted se rasca la cara, escribir algo con el lápiz y el agua de la bebida, “medidas de defensa” en momentos de nerviosismo, pero también cierra los ojos, en un gesto de sumisión, y levanta un dedo acusador, que muestran un “ataque”.

aunque los dos fueron a la apelación al diálogo -uno para negociar el referéndum y el otro para volver a la auto-gobierno, no parece fácil ponerse de acuerdo. Sus diferencias van mucho más allá de la simple forma de comunicación.