Toc.toc,toc ¿Quién es? Soy yo, Dios

0
244

 

dios-268x300 Toc.toc,toc ¿Quién es? Soy yo, DiosEl hombre tocó la puerta. Fue el sonido clásico. Abrieron la puerta y una luz destellante que lo cegó de arranque, le hizo frotarse los ojos. Tras recobrar la vista pudo ver a Dios.

  • Estoy en el cielo.
  • No estás en el cielo, dijo la voz fuerte y ronca, estás en el paraíso. Aquí podrás ver a todos los que tu alguna vez quisiste y amaste, a los que dejaste en el cielo y hoy están esperándote.
  • Si, eso es lo que espero. Y tú quién eres?
  • Soy Dios. (Era un tipo más bien alto, manos blancas y rugosas, barba blanca y sobre su cabeza la aureola lo distinguía como un ser supremo, salido de las películas, de los libros, la biblia y los cuentos de la niñez, aquella que siempre tenemos.
  • Bien, me dejas entrar?
  • Pasa hijo desde hoy estás en tu casa.
  • Es cierto que aquí no se pasa hambre, que no te preocupas por el día, cuando te quedas sin trabajo, sencillamente, no lo necesitas y vives en paz, porque aquí nadie te exije más de lo que puedes dar. No hay odios, no hay desgracias, no hay muerte y tampoco hay esa envidia que en la tierra nos mata.
  • Es como si volvieras a vivir pero en un mundo nuevo, aquí no hay peleas. La gente coge los frutos, respira y siente como mayor placenterismo, si cabe la expresión.
  • Y es que todos nos vemos los corazones.
  • Todos nos amamos y queremos. Porque, sencillamente, Dios está aquí y él sin decirnos nada nos lo da todo.

 

Ya la tarde se acerca, pero solo eso, no oscurece, tampoco duermes, solo miras, sientes y tocas.

 

Nuestra vida loca quedó atrás, si hiciste daño aquí la pagas, si hiciste bien aquí recibes. Todo al final queda allí, donde hay buenas y malas vibras.

 

Precisamente, aquí señor, hay alguien que no sabe de mí, pero es una niña mayor casi caprichosa. Una sujeta o mujer que le interesa en demasía la vida de los demás. Y ya tu sabes cómo termina. Bueno me despido amigos, hasta la próxima historia. Ya saben pórtense bien, si no inviten. Fuerte abrazo.

 

Dios, aparte de mí este cáliz

 

 

Luis Guerra Núñez

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here